Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Sabias reflexiones para aspirantes a casados

No temas lluitador, la ley sobre el reparto de tareas, no es fácil de demostrar, ¿como puede demostrar tu esposa (o tu) que ha fregado un plato más o ha barrido un metro cuadrado más?

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Será su palabra contra la tuya.

Y aquí si te doy la razón, aquí nos ganan; pues ya sabes que para el feminismo, la palabra de una mujer "per se" es prueba suficiente. Lo están demostrando con las denuncias falsas.

Pero el problema lluitador está en esto último, no en la ley sobre el reparto de tareas; pues a buen seguro, que como toda ley que invade la intimidad, con el tiempo se convierte en un bumerán contra el colectivo que la genera.

El feminismo lleva tiempo convirtiendo las relaciones afectivas entre hombres y mujeres en un mero intercambio de intereses; ello, además de prostituir la afectividad de dichas relaciones, pronto hará tomar conciencia a los varones que la afectividad no habrá de buscarse en la pareja, sino fuera.

En tanto esto sucede, estoy percibiendo que en la relaciones con las mujeres, cada día más, además de los contratos matrimoniales realizados bajo el modelo de separación de bienes, como medio para salvaguardar los bienes que cada cónyuge genera se hacen más capitulaciones matrimoniales.

No conozco ninguna separación matrimonial, en la que habiéndose casado ambos con separación de bienes y capitulaciones, los hombres hayan perdido. Puede que no hayan ganado, pero no han perdido sus bienes (incluidos los hijos, que como preciado bien para aumentar sus ganancias así les considera el feminismo a la hora de la separación).

Cada día hay mas hombres que antes de casarse por el juzgado o la iglesia de turno, pasan por el despacho de su abogado matrimonialista y le redacta tales documentos....si la dama los firma, bien, y si no....hasta ahí hemos llegado. Claro está, que si esos documentos les haces después de emparejarte....les funciona solamente a ellas (aviso para los hombres progres que deciden emparejarse a través del modelo de "pareja de hecho" sin contrato previo alguno; en caso de ruptura la juez tiene las manos absolutamente libres para interpretar la ley, ley que si no hay contrato legal por el medio, que limite los abusos, ya sabemos a quien favorece).

Lluitador, el matrimonio, jurídicamente hablando, es una sociedad económica civil (a diferencia de una empresa, que es una sociedad económica mercantil). En una sociedad económica mercantil, existen unos estatutos en los cuales se definen los derechos y obligaciones de los socios, así como también las condiciones de ruptura de la misma; pues como toda sociedad de este tipo, cada uno en caso de ruptura, es lógico que desee salvaguardar sus propios intereses.

La familia, como sociedad económica que también es, es a través de su documento capitular, donde ambos cónyuges pactan los esfuerzos que cada uno de ellos aportará a la sociedad así como las condiciones que salvaguardarán los intereses de ambos en caso de ruptura.

Cada día hay más varones que lo hacen y cada día dichos varones son más jóvenes. Yo veo frecuentemente como los abogados serios lo aconsejan siempre....¡y las madres de dichos varones también!.

Lluitador, ya que el enemigo es grande, no aumentemos en nuestras mentes su fuerza. No pueden tanto como se vanaglorian. Otra cosa es que los hombres (por las ideas feministas que a todos nos han inculcado) hayamos pecado de ingenuos cuando vamos al matrimonio con mujeres de determinada ideología. Pero eso lluitador....no lo solucionan las leyes sino nuestra oportuna mentalización al respecto.

Pero al grano de lo que quería expresar. Con leyes como las que comentas, el feminismo convierte las relaciones afectivas de pareja en una mera relación de intereses. Ello como te decía, es la forma más salvaje de deshumanizar las relaciones entre hombres y mujeres....y la forma más segura de convertir a las leyes que lo propician, en un bumerán contra la propia afectividad de la mujer, a la cual prostituye.

La afectividad no es un intercambio de intereses, es un intercambio de dones, y éstos huyen cuando las leyes hacen su presencia. Ese problema de prostitución de la mujer que a cada feminista le está creando su propia ideología, a buen seguro que será su cruz.

Pero ese problema amigo lluitador, de empobrecimiento del concepto de mujer como portadora de dones será algo que tendrán que resolver ellas y a buen seguro que no lo harán desde el feminismo, sino fuera de él.

En tanto ellas continúen prostituyendo sus relaciones con nosotros, es decir utilizar a la pareja masculina y al matrimonio como forma perversa de enriquecimiento personal y explotación del varón, nosotros, como te decía, es hora ya de dejar nuestra ingenuidad para con ellas y utilizar todas las armas que el derecho nos posibilita, que aunque limitadas, no son pocas.

Un saludo.

Pablo el herrero