Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Características del maltrato doméstico

El maltrato doméstico está bien caracterizado y definido

Publicado el

Características del maltrato doméstico
Una de las características principales del m.d. es que a pesar de la gravedad y frecuencia del problema la víctima permanece en la relación violenta durante mucho tiempo, más de 10 días por término medio.
Según diferentes estudios, entre un 57-78% de las mujeres maltratadas continúan con sus parejas y más del 67% de las víctimas que acuden a centros de acogida vuelve a la situación de maltrato.
El maltrato doméstico comienza desde el principio de la relación, bien desde el noviazgo o en las primeras etapas de la vida en común y va aumentando tanto en frecuencia como intensidad con el paso del tiempo. Además, el maltrato continúa y a menudo se intensifica durante el embarazo con el riesgo que conlleva para la salud de la madre y el niño.
Es importante identificar los factores que influyen en la decisión de muchas mujeres que optan por continuar en la relación abusiva a pesar del riesgo que tienen de sufrir lesiones o incluso de morir, o que piden ayuda sin intención de romper con sus parejas.
Hay diferentes estudios que abordan este tema, pero los datos que barajan hay que tomarlos con cautela porque hay sesgos metodológicos, pero a pesar de ello, los datos que exponen n (alguno de ellos contradictorios) permiten obtener algunas conclusiones sobre las variables relacionadas con la decisión de abandonar o no una relación de maltrato.
En primer lugar, cuanto mayor sea la duración y severidad del problema menor será la probabilidad de romper la relación. La mujer se vuelve cada vez más temerosa y dependiente y desarrolla sentimientos de culpabilidad, de baja autoestima y de pasividad ante el problema.
En segundo lugar, hay una serie de factores sociales, como la dependencia económica, la falta de recursos propios, de apoyo ambiental, de vergüenza social que favorece la continuidad de la relación abusiva.

 
Personas maltratadas