Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Alienación parental y desheredación

http://www.lexfamily.eu/alienacion-parental-y-desheredacion/

José Luis Sariego Morillo

Abogado

En la dinámica actual del derecho de familia nos estamos encontrando nuevas formas de conflictos familiares que están teniendo poca respuesta por parte de los legisladores, que siempre van muy por detrás de la realidad social.

Afortunadamente la judicatura está mas de cerca de estos nuevos tipos de conflictos, y emplean su discrecionalidad y su imaginación a la hora de motivar resoluciones sobre procesos que se encuentran en sus Juzgados.

Pero no es hasta que llegan los casos al Tribunal Supremo, cuando estas resoluciones no llaman la atención de los operadores jurídicos.

Así, el legislador lleva años sin resolver el caso de las sustracciones intranacionales de los hijos tras un divorcio, cometidas por un 95% de los casos por madres y un 5% por los padres u otros allegados.

En cuanto a las sustracciones internacionales, tampoco el legislador ha sabido dar una solución a estos casos que cada año se incrementan en más de un 200% según Ministerio de Justicia en su unidad de cooperación jurídica internacional, cuyos funcionarios están abrumados de trabajo por el incremento de casos, y la complejidad de estos asuntos.

Otro tipo de conflicto que el legislador está siendo muy miope es el caso de los niños alienados, o menores sometidos por uno de sus progenitores o cuidadores cotidianos a interferencias parentales, o inducción a la falsa memoria, para introducir elementos de rechazo del menor hacia el otro progenitor. Ya los psiquiatras dieron su voz de alarma sobre este problema de salud mental generalizado que se está produciendo en nuestro país en el Congreso nacional celebrado en 2013 en Granada.

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Cuando decimos interferencia parental nos podemos referir a casos en los que se les dice a los niños cosas tales como:

1º.- Tu p/madre es muy malo/a (escuchado a Lola, de tres años)

2º.- Tu p/madre no paga la pensión y por eso no te compro esto o lo otro (explicado por Raquel de cuatro años).

3º.- Si dices que quieres irse con tu p/madre, no te compro la Play, o no te dejo hacer esto o lo otro (explicado por Alejandro de 9 años).

4º.- Tu p/madre no paga la hipoteca y nos van a echar a la calle (explicado por Silvia de 5 años).

5º.- No te pago esta actividad porque tu p/madre no la quiere pagar (explicado por Gonzalo de 13 años).

6º.- Me quedo muy triste cuando te vas con tu p/madre (explicado por “manolito” de cuatro años).

7º.- Llamadas telefónicas a diario de un progenitor al menor para interrogarle en tercer grado (explicado por cientos de niños, desde 3 a los 15 años).

Y así un largo etcétera que todos los abogados de familia hemos oído tantas veces en los últimos años.

Pero los casos más graves de interferencia parental son los de inducción a la falsa de memoria de los niños de cosas que no han pasado, y que se ha incrementado de forma alarmante, sobre todo por la repercusión que tiene en los niños para el resto de sus vidas, el inducir un hecho inexiste en su memoria para el resto de sus vidas.

Hemos visto cosas tales como:

1º.- Tu p/madre me pegaba, pero tú eras muy pequeño/a para acordarte (explicado por Alba de cinco años).

2º.- Tu p/madre te tocaba de esta forma o de esta otra forma (abusos) (explicado por Carmen de 6 años)

3º.- Tu p/madre te pegaba cuando eras un bebé, pero no puedes acordarte (explicado por Daniel de 6 años).

4º.- Tu p/madre me insultaba o amenazaba pero tú, no te acuerdas (explicado por Álvaro de seis años).

5º.- ¿Papá/Mamá, te toca en este sitio cuando te baña? (explicado por Rosa de cinco años)

6º.- Yo siempre quise ir a tal sitio pero tu p/madre no quería (explicado por Julio de 10 años).

Los niños cuyos padres se separan llegar a convertirse en cosas, como nos recuerda la psiquiatra Estela Weldon, los niños son “cosificados” en el conflicto de pareja, no sólo por los progenitores, sino también por abogados, fiscales, jueces, psicólogos, etc. Todo el mundo hace uso de los niños, pero nunca se les defiende de forma real. La Dr. Weldon nos recuerda que en casi todos los conflictos de pareja, los operadores jurídicos tendemos a criminalizar al hombre, “patologizar” (Pathologizing) a la mujer y a cosificar a los niños.

Todos estos ejemplos y muchos más que la literatura científica recoge de interferencia parental e inducción a falsa memoria, está dando lugar a miles de niños alienados y alienadores, que rechazan el contacto con uno de sus progenitores tras un divorcio o una separación, cuando no algo peor, se convierten en elemento criminilizador de unos de sus progenitores en una separación mal resuelta o muy conflictiva. Por ejemplo, denuncia instrumentales de maltrato y/o abusos, para obtener un alejamiento del progenitor de los niños, a través de un proceso judicial.

Como indicaba yo mismo en un artículo de 2009 , en el año 1.980 la Corte Suprema de New York en el caso de JF vs JF en 1980, el Tribunal de Familia de Nueva York fue el primer Tribunal en debatir sobre la alienación parental en profundidad, en relación con una decisión sobre la custodia.

El tribunal observó que los niños resultaron muy inteligentes y coherentes para su “edad”.  Pero que cuando conversaban sobre su padre y su familia se mostraban “en ocasiones de manera surrealista, con una pseudo-madurez poco natural, cuando no chocante”.  Parecían “pequeños adultos”.  El tribunal notó que las opiniones de los niños sobre su padre eran muy poco realistas y muy crueles.  Hablaban de él, y le hablaban a él, de manera que evidenciaba malicia.  Ambos niños usaban idéntico lenguaje a la hora de menospreciar los buenos momentos que vivieron con su padre, que se evidenciaban en una cinta de video y en un álbum de fotos, usando el término “momentos Kodak”.  Negaban que hubiera nada positivo en su relación con su padre hasta límites antinaturales.  El tribunal concluyó que no había nada en el comportamiento del padre que justificara ese comportamiento.

Hasta tres peritos forenses testificaron que los hijos habían sido alienados de manera insana por la madre y su familia.  Un experto testificó que “La madre ha ganado claramente la guerra sobre la mente de los niños y sus corazones, y el padre ha quedado indefenso para contrarrestarlo.  Los niños, por todos los indicios, han quedado vinculados de manera simbiótica con su madre… El padre ha quedado dibujado de manera altamente derogatoria y negativa, absolutamente desproporcionada en relación con cualquier deficiencia que este pudiera tener.

Afirmaba el Tribunal que “Esto constituye claramente un mecanismo mental rayano en lo patológico, propio de la psicología de la madre, que ha sido claramente duplicado en los niños.  En general, el pronóstico respecto a un cambio relevante en la actitud de los niños es bastante improbable por ahora, incluso con asistencia psiquiátrica.”

Y el Tribunal concluyó en que los niños no podrían mantener relación alguna con el padre si permanecían bajo la custodia de la madre, y que continuarían sufriendo daño psíquico si permanecían con ella. Por ello, concedió al padre la custodia exclusiva y suspendió el derecho de visita a la madre y todo su entorno.

La decisión judicial se basó en la ley aplicable al caso, que requiere al padre custodio a fomentar la relación de los hijos con el no custodio, asegurando el acceso de este último a los hijos, y señalando que el interferir en la “relación con el padre custodio resulta claramente tan inconsecuente con los mejores intereses de los hijos como para plantearse per se, la seria posibilidad de la no-idoneidad de quien la fomenta”.