Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

La Audiencia de Alicante aplica la doctrina del TSJCV y aplica la Custodia Compartida con carácter preferente.

AUDIENCIA PROVINCIAL

SECCIÓN CUARTA

ALICANTE

NIG: 03014-37-2-2013-0002235

Procedimiento: RECURSO DE APELACION (LECN) Nº 000383/2013-

Dimana del Modificación Medidas Contencioso Nº 001142/2012

Del JUZGADO DE INSTANCIA 2 DE DENIA(ANT. MIXTO 3)

Apelante/s:

Procurador/es: VICENTE JAIME SEMPERE SIRERA

Letrado/s:

Apelado/s: C

Procurador/es : TERESA IVORRA GALAN

Letrado/s:

MINISTERIO FISCAL

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Iltmos. Sres.:

Presidente

D.Federico Rodríguez Mira

Magistrados

D. Manuel B. Flórez Menéndez

Dª. Paloma Sancho Mayo

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En ALICANTE, a veintiocho de febrero de dos mil catorce

La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Alicante, compuesta por los Ilmos. Sres. Magistrados antes citados y

EN NOMBRE DE S.M. EL REY

ha dictado la siguiente

SENTENCIA Nº 000063/2014

Publicado el

TERCERO.- A todo lo anterior es de aplicación la citada Ley 5/11, de 1 de abril, que establece en su artículo 5.2 el régimen de convivencia o custodia compartida como regla general, "sin que sea obstáculo para ello la oposición de uno de los progenitores o las malas relaciones entre ellos". Ya en la Ley 12/08, de 3 de julio, de la Generalitat Valenciana, de Protección Integral de la Infancia y la adolescencia, estableció en su art. 22, apartado 2º , el derecho de los menores a "crecer y vivir con sus padres, si ambos manifiestan voluntad y aptitud para la crianza, procurándose en los casos de separación de los progenitores una convivencia igualitaria con ambos". En la exposición de

motivos de la Ley 5/11 se mantiene en cuanto al concepto de custodia, “la relevancia del contacto cotidiano y del roce frecuente entre los progenitores y sus hijos e hijas menores, como único cauce que posibilita el crecimiento del vínculo afectivo familiar y sienta las bases de un adecuado desarrollo psíquico y emocional de cada menor”.

Con esta actuación legislativa se pretenden conjugar los dos principios fundamentales que concurren en los supuestos de no convivencia o ruptura de una pareja cuando existen hijos e hijas menores: por un lado, el derecho de los hijos a mantener una relación equilibrada y continuada con ambos progenitores y, por otro, el derecho o deber de éstos de proveer a la crianza y educación de los mismos en el ejercicio de la responsabilidad familiar, cuyo ejercicio exigirá de ellos un mayor grado de diligencia, de compromiso y de cooperación. Tampoco hay que olvidar la reciente jurisprudencia de Tribunal Supremo en la que se destaca en su sentencia de 16 de diciembre de 2103, el carácter general del régimen de convivencia compartida, (frente a la excepcionalidad anterior) pues resulta sin duda la mejor solución para el desarrollo de los menores, por cuanto les permite seguir relacionándose del modo más razonable con cada uno de sus progenitores, siempre que ello no sea perjudicial para los hijos, porque permite y hace posible el efectivo derecho de los hijos a mantener dicha relación; sin que constituyan obstáculo para fijar dicho régimen las malas relaciones de los padres, salvo que afecten de modo perjudicial a los menores, señalando también dicha sentencia que el informe psicosocial, aun siendo relevante, no es de ineludible cumplimiento, si del mismo se deduce la posibilidad de afrontar un sistema de custodia compartida desde un marco de diálogo de los padre, y siempre en beneficio exclusivo de los hijos.

Aplicando la legislación vigente y atendiendo a la mas reciente jurisprudencia, hay que concluir que en el presente supuesto el régimen mas idóneo para los tres menos es la custodia compartida por ambos progenitores, pues en el presente supuesto los dos están suficientemente capacitados para asumir la guarda y custodia de sus hijos, pues tienen unas circunstancias laborales y unas disponibilidades horarias favorables, y sin olvidar que la madre se ha ocupado de manera mas prioritaria del cuidado de los menores durante el matrimonio, no existe obstáculo acreditado alguno en el padre para el cuidado de éstos, por lo que entendemos que la custodia compartida es la solución indicada, según establece el art. 5, 2º de la Ley 5/11, atendiendo en todo momento al interés superior de los menores. Por otro lado, se descarta que haya un nivel de conflictividad entre los padres que pueda ser un óbice o inconveniente insalvable para que dicho régimen de guarda y custodia compartida pueda funcionar adecuadamente, ya que dicha situación de conflicto actual deriva de la situación de divorcio judicial de la pareja, y del conflicto que ello genera por si mismo. Por lo tanto y en consecuencia procede establecer un régimen de guarda y custodia compartida a todos los efectos de los menores , e con relación a sus padres por semanas completas desde los lunes por la

mañana, a excepción de los meses de julio y agosto que se desarrolla por quincenas, pues dicho régimen es el que viene considerándose por la Sala como el mas idóneo para el desarrollo integral de los menores. Por lo tanto estableciéndose un régimen semanal de custodia no procede pronunciarse sobre visitas de ningún tipo entre el progenitor no custodio.