Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Seguiré en huelga de hambre...

«Seguiré en huelga de hambre mientras mi hijo tenga que ir al punto de encuentro»

El vigués Eduardo Cereijo reclama además la custodia compartida
ALFONSO ANDRADE REDACCIÓN / LA VOZ DE GALICIA 22/03/2012

Publicado el

Pais e Nais Separados afirman que se genera ansiedad a los menores «Las visitas tuteladas se realizan en una pequeña habitación, de modo que los niños perciben esos períodos de contacto, que no convivencia, con el progenitor no custodio como un verdadero castigo, generando en ellos ansiedad y rechazo, lo que evidentemente no favorece la reconstrucción de la relación».

Este es uno de los párrafos del informe que ya en el 2008 envió al Valedor do Povo la Asociación Galega de Pais e Nais Separados sobre el funcionamiento de los siete puntos de encuentro de Galicia, y que su presidente, Antonio Díaz Piñeiro, recuerda ahora.

Pero matiza Díaz Piñeiro que la asociación no está en contra de estos enclaves como concepto, pues, como precisa también el informe, realizan «una indispensable labor social» que, sin embargo, «está condicionada por defectos de funcionamiento e infraestructuras».

Así, detallan «iniciativas coercitivas del derecho de convivencia por parte de algunos profesionales que han dado lugar a quejas formales de la asociación ».

También cierta «saturación » y «altercados que generan protestas y malestar entre usuarios y vecinos», y lamentan que haya en ocasiones «poca intimidad» y que los partes de incomparecencia «no especifiquen siempre las causas».

Cuatrocientos kilómetros José Luis, que prefiere mantener su anonimato, prepara una queja por escrito contra otro punto de encuentro del que es usuario en Galicia. En su caso reclama «imparcialidad» en el trato y «que se cumpla el régimen de visitas ordenado por el juez», lo que, en su opinión, no siempre sucede.

José Luis explica que recoger a su hija en ese enclave le supone hacer 400 kilómetros en coche el fin de semana, y lamenta que recientemente haya tenido que «avisar a la policía por teléfono » un día que envió a su padre a recoger a la niña y que «no se la querían entregar».

Desde otra óptica, Antonio Ribao valora «o trato e a capacidade profesional» del Punto de Encuentro Fonseca, de A Coruña.

«Levo cinco anos alí para o intercambio da miña filia e estou satisfeito», dice antes de matizar que considera este concepto como «un mal menor cando os pais non teñen relación», y que dentro ha visto «situacións por parte dalgúns usuarios que che doen como pai».