Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Auto privación de Patria Potestad

(donde se demuestra, una vez más que la pretensión del gobierno socialista de privar de la Patria Potestad a los acusados de maltrato es innecesaria)

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA NUMERO 7 DE SEVILLA

A U T O Nº 790/10
En SEVILLA, a nueve de diciembre de dos mil diez

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.-
Por el/la Procurador/a D/Dª., en nombre y representación de D/Dª., y mediante otrosí de su escrito de demanda de Privación de Patria Potestad, se solicitó la adopción de medidas cautelares respecto de D/Dª. y en relación a la menor xxxxxx, pieza separada para la tramitación de medidas cautelares.

Publicado el

El reproche social, y consiguiente reacción legal y judicial contra el maltrato en el ámbito familiar, ha de dirigirse a procurar que los niños, en el caso de madres maltratadas, no sigan sufriendo el miedo, la humillación, el acoso psicológico que es común en aquellos hogares en que un hombre, por el hecho de serlo, ejerce violencia sobre el resto de componentes de la unidad familiar, especialmente sobre esas madres que el agresor considera inferiores, desde una relación no horizontal sino vertical, de sumisión y dominio.

Una relación patológica o manifiestamente responsable y lesiva en la que se intenta prevalecer y estar por encima por la mera condición sexual, y en la que la agresión, tal y como se refleja en la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica 1/2004 de Violencia sobre la Mujer, se ejerce sobre esposas, novias o compañeras por ser consideradas personas carentes de los mínimos derechos de respeto, libertad y capacidad de decisión.

Sería en esos supuestos en los que el interés legítimo superior de los niños, justificaría que los Tribunales de Justicia de forma motivada y en apreciación del daño y riesgo al que han estado sometidos, pudieran adoptar, de forma cautelar y definitiva, una medida tan radical y trascendente como la de privar al padre maltratador de la posibilidad de obtener su custodia e incluso de privarle del ejercicio de la patria potestad.

Ahora bien, esa apreciación y valoración judicial, se insiste, sólo es posible cuando el Legislador no impone automatismos y prejuicios de carácter generalizador. Porque lo cierto, es que el calificativo de maltratador, en los términos indicados en los que la gravedad y voluntariedad machista hace aconsejable la adopción de medidas adicionales de reproche sancionador al agresor y de protección a las víctimas, incluidos también los hijos menores, solo podría reservarse a un mínimo de aquellos hombres y padres a los que se denuncia por maltrato.

Discusiones puntuales, insultos recíprocos ( manifestación no de discriminación y desigualdad sino de falta de educación y respeto), acometimientos mutuos, hechos intranscendentes en los que el juicio de valor solo lo predetermina la condición masculina, desconectados de cualquier intención de prevalencia, sometimiento y dominación, desde luego no se pueden interpretar como justificación de ese tipo de medidas cautelares o definitivas que incidirían decisivamente en el futuro de la relación y vinculación paternofilial.

Tercero:
En coherencia con lo expuesto, y en lo que concierne a la apreciación del interés de la menor que es objeto de valoración en el presente procedimiento, se ha de resaltar, de nuevo, que el objetivo de dar cobertura y protección a cualquier niño sometido a situaciones de real y lesivo maltrato, se ha de mantener con independencia de si la violencia o agresión procede de uno u otro progenitor, es decir, ya provenga del padre o de la madre.

Por la presente resolución se han de arbitrar medidas cautelares que garanticen que, provisionalmente y hasta que recaiga sentencia definitiva en los autos principales en los que se insta la privación de patria potestad de la madre de la pequeña xxxxxx, se provea un régimen jurídico de guarda a la persona ( tío paterno de la niña) que, de facto, se viene ocupando de su cuidado y atención de forma adecuada y satisfactoria, tal y como puso de manifiesto la propia menor en diligencia de exploración judicial.

El interés de la menor reclama que se adopte esa medida, puesto que en el precedente procedimiento penal que se instruye en el Juzgado de Instrucción num. 9 de Sevilla por tentativa de homicidio de la madre al padre de xxxxxx, y malos tratos continuados hacia la propia niña, se acordó una medida de alejamiento no solo hacia el padre agredido sino también con relación a la menor. Ahora bien, esa medida no se extendió a dar cobertura, como se ha dicho, a la situación de guarda de hecho generada, que además se amplió al completo ejercicio de las funciones, derechos y deberes que comprende la patria potestad ( o en su defecto la tutela) desde el momento en que falleció el padre de la niña.

No existe, ni puede existir, en esta fase cautelar oposición a la adopción de esa medida, sin perjuicio de que no se puedan establecer relaciones de contacto y comunicación con la madre en base a la medida de alejamiento que se encuentra aun vigente y sin perjuicio también de lo que se decida en esta vía civil, al respecto, en los autos principales de privación de patria potestad.