Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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''Vexo ao meu fillo cada 15 días e non o recoñezo'' 30/05/2010 - Carmen Uz / El Progreso (Lugo)

Xulio Fernández participaba o sábado 29 de mayo en un acto informativo de la Asociación Galega de Pais e Nais Separados en la Praza Maior de Lugo cuando vio que, a unos metros, pasaba su ex pareja con su hijo, de tres años.
Su semblante cambió. «Mira, aí vai o meu fillo. ¿Ti sabes o que é non poder acercarte a el?», dice.

La relación con su madre es tensa y Xulio intenta ajustarse al régimen de visitas para no perjudicar al niño.

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Iniciaron los trámites de separación hace aproximadamente año y medio. En el juicio celebrado en marzo del año pasado, la decisión sobre la custodia quedó a la espera de un informe psicosocial de ambos progenitores que tardó 15 meses, lamenta Xulio, ya que él solicitó la custodia compartida pero la madre no está de acuerdo. «Eu o que pido é participar da educación e da formación do meu fillo, pero a nai ten un concepto de propiedade do neno, un estereotipo de familia machista...», afirma.

Mientras aguarda por el dictamen del juez, el contacto de Xulio con su hijo se reduce a 16 horas cada 15 días. «Cada dúas semanas, o sábado e o domingo podo telo dende as once da mañá ata as sete da tarde, pero en 15 días en non recoñezo ao meu fillo», asegura. «Por exemplo, voulle ensinar a estación do ano e ao mellor xa ma di el, ou dígolle de aprender algúns números en inglés e descubro que xa os sabe ata dez. As fins de semana que está comigo chega a tardiña e di se imos para a casa de mamá, non ve normal quedarse a durmir co seu pai», relata con aflicción, la misma que le causa que, tras varias semanas de vacaciones con él, el pequeño no se acuerde de su madre.

Xulio tiene la esperanza de que el juez le dé la razón, aunque no le gusta emplear términos como ganar o perder porque, asegura, se trata únicamente de ser justos y de permitir que el niño crezca con un padre y una madre, y viceversa. A su favor juega la disponibilidad de tiempo que tiene, ya que es funcionario y trabaja una media de dos días a la semana. Su ex pareja tiene la ventaja de que cuenta con la ayuda de su madre.

Con todo, Xulio no se deja llevar por el pesimismo porque considera que, antes o después, también en Galicia se impondrá la custodia compartida por defecto. Es lo lógico también para Nery Prieto, que pasó años batallando por ella y su hija se hizo adulta sin haberla conseguido debido, entre otras razones, a la lentitud del sistema judicial, explica.

Su historia tiene el lastre de la violencia familiar. Tras casi 20 años de maltrato, asegura, y varios intentos de poner fin a la relación, no lo consiguió legalmente hasta 2004, pero el proceso estuvo plagado de infortunios. Hace apenas unas semanas que consiguió la documentación clínica y judicial que prueba los «atropellos» de que fue objeto, afirma.

Con este panorama, fue su ex pareja quien obtuvo la custodia de su hija, «e iso que nalgún momento tivera unha orden de afastamento». Con todo, Nery siempre abogó porque fuera compartida y no sólo de ella porque cree que lo contrario sólo llevaría a generar odios en sus vástagos. De hecho, un porcentaje alto de hijos de padres divorciados sufren síndrome de alienación parental, recuerda.


 
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