Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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LOS NIÑOS SOMETIDOS A EXPERIENCIAS TRAUMÁTICAS

(D. JESÚS F.J. RAMÍREZ CABAÑAS. PSICÓLOGO COLEGIADO: M-01824)

Aspectos generales

Las experiencias traumáticas acontecidas antes de los 11 años de edad generan tres veces más problemas emocionales y conductuales, que si acontecen en edades posteriores. El impacto psicológico de esas situaciones, tiende a persistir y se hace mayor con el paso del tiempo.

Los padres tienden a subestimar la intensidad y duración de las situaciones estresantes de sus hijos.

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Estas reacciones varían en función de la edad, capacidad intelectual, personalidad y aspectos sociales.

El impacto que los adultos dejan en los niños a los que cuidan, tienen un efecto tremendo en su capacidad para recordar las experiencias traumáticas.

La naturaleza traumática de una muerte puede generar indefensión en los niños. Los problemas más comunes generados por el estrés post traumático y otras formas de ansiedad son el duelo, la depresión, la conducta agresiva y desafiante, síntomas físicos, baja de la auto-estima y dificultades académicas y sociales.

Posibles reacciones de los niños ante el síndrome de estrés postraumático Muchos de los niños que desarrollan el síndrome o algunos de sus síntomas, lo hacen en las primeras semanas o meses después de la experiencia traumática. La gravedad de los síntomas tiene implicaciones en el pronóstico. Los síntomas moderados y severos, tienen peor pronóstico.

1. Miedo, tensión y ansiedad por sentirse seguros ellos mismos y los demás (los más pequeños tienden a colgarse de los adultos y los mayores, pueden incluso tener falta de seguridad con cualquier sensación de vulnerabilidad).

2. Miedo a que pueda producirse otra vez la situación traumática (los más mayores pueden sentir temor ante situaciones de violencia escolar y/o culpar a las guerras de las consecuencias del terrorismo)

3. Cambios en la conducta: Incremento del nivel de actividad. Descenso de la atención y de la concentración. Brotes de agresividad (los más pequeños en forma de rabietas). Aumento de la irritabilidad con sus amigos, familiares, adultos y determinadas situaciones o eventos. Tartamudez.