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VIVIENDA FAMILIAR. DESAHUCIO POR PRECARIO

La demanda sólo debe dirigirse contra la nuera, no es necesario demandar a los nietos.

Audiencia Provincial de Asturias Sec. 6.ª

Tema: VIVIENDA FAMILIAR. DESAHUCIO POR PRECARIO

Clase de resolución: Sentencia

Fecha: 1 de diciembre de 2008

Ponente: Ilma. Sra. D.ª Maria Elena Rodríguez Vígil Rubio.

Resumen: Se rechaza la excepción de litisconsorcio pasivo necesario fundada en no haber sido llamada a juicio de desahucio por precario la hija de la demandada, actualmente mayor de edad, que ocupa la vivienda junto con su madre

Publicado el

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.-
La sentencia de primera instancia, tras razonar la procedencia de rechazar la excepción de listisconsorcio pasivo necesario y calificar como precario la relación jurídica material que une a las partes litigantes, estimó la pretensión de desahucio deducida en la demanda, con la correlativa imposición de costas en base al principio objetivo del vencimiento.

Todos esos pronunciamientos son objeto de impugnación en el presente recurso por la demandada, que vuelve a reiterar en el escrito de interposición los motivos de oposición articulados en su contestación a los que añade "ex novo" en esta alzada la denuncia de existencia de una inadecuación del procedimiento, que estima puede y debe ser apreciada de oficio por este Tribunal, alegando en su fundamento que la remisión al juicio verbal que para las demandas de desahucio en precario se contiene en el art. 250.1,2º de la Lec, viene limitada a cuestiones exentas de complejidad, distintas por ello a la de autos en que la duración de la relación y ocupación de la vivienda objeto del mismo ha tenido una larga duración de 23 años, que a su juicio muy difícilmente resiste el calificativo de precario en el sentido restrictivo y original del termino de mera concesión graciosa a su ruego del uso del cosa mientras lo permita el dueño cedente.

El motivo se rechaza toda vez que esta excepción de inadecuación de procedimiento no puede ser apreciada de oficio, como así resulta de la regulación contenida en los Art. 404 y 416 de la LEC, el primero limitando la posibilidad de rechazar a limine la demanda en la falta de jurisdicción y competencia objetiva y el segundo recogiendo la forma y momento de articulación de la misma, siempre a instancia de parte, lo que no es mas que un fiel reflejo de la jurisprudencia del TS que, ya bajo la vigencia de la LEC, a partir de la conocida sentencia de 10 de octubre de 1991, reiterada, entre otras en las de 18 de marzo y 25 de abril, ambas de 1994 y 24 de mayo de 1997, había declarado la imposibilidad de acogerla cuando el procedimiento seguido ofrece iguales garantías de defensa que el que se reputa procedente, y no se ha generado a quien la invoca indefensión material alguna, evitando así un pronunciamiento interlocutorio cuando el procedimiento ya ha llegado al final de su tramitación.

Pero es que además aun cuando se obviara ese óbice procesal de la falta de invocación en la primera instancia tampoco podría ser acogida la misma y ello por un doble orden de razones.

En primer lugar porque ya en procedimientos de desahucio instados bajo la vigencia de la Ley Procesal anterior, en que el mismo tenía una indiscutida naturaleza sumaria, existía una doctrina judicial generalizada negando bastara la sola invocación de la existencia de una cuestión compleja para dar lugar a la estimación de esta excepción, remitiendo a las partes al declarativo ordinario correspondiente. Doctrina seguida con absoluta reiteración por esta Sala, y que se traducía en la necesidad de que " la complejidad haya de ser apreciada en cada caso, teniendo en cuenta las circunstancias concurrentes, pudiendo afirmarse... con carácter general que esta no existe cuando los hechos fundamentadores de la pretensión ejercitada por la parte actora o de la oposición y excepción de la demandada aparezcan con toda claridad, bien por haber sido reconocidos expresamente por las partes, bien porque se deduzca indubitadamente de la prueba practicada, en cuyo caso procederá a la luz de los mismos estimar o rechazar la acción ejercitada".

Aplicada la misma al supuesto de autos llevaría a rechazar tal excepción pues, en este caso los términos del debate parten de una situación de hecho indiscutida, limitándose la controversia la calificación jurídica del titulo que de la misma deriva para la demandada, si precario como postula la actora o comodato como se pretende por la misma, materia propia y especifica de este juicio de desahucio.