Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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LOS NIÑOS EN LOS PROBLEMAS DE PAREJA

La agitada vida de un padre por custodiar a su hija

La juez de Marín retiró la tutela de una niña a su madre por mantener una actitud alienante hacia la figura del padre

Manuel Villar - SANTIAGO DE COMPOSTELA - 03-05-2009

Fue una sentencia pionera. Una jueza de Marín le otorgaba hace menos de dos años la guardia y custodia de su hija de cuatro años a un vecino del Baixo Miño para evitar que su ex pareja continuase manipulándola. Existían indicios de que la madre podía estar alienando a la menor en contra de su padre y, como consecuencia, la magistrada decidió ordenar el cambio de custodia.

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Problemas por el horario

La situación no mejora y, según varios informes psicológicos, la inestabilidad le pasa factura a la niña en forma de cansancio, pérdida de peso y pro blemas para dormir.

‘Llega a las 14,20 a casa, come y a las tres sale hacia Vigo para el punto de encuentro. A las cuatro la recoge su madre y la lleva para su casa. Pasa otros veinte minutos en coche para estar poco más de una hora en casa y regresar al punto de encuentro. La recojo a las siete y salimos de Vigo en plena hora punta; muchos días no llegamos a casa hasta la nueve de la noche. Hace los deberes, la ducho, le doy de cenar y la meto en cama; al dormir en los trayectos en coche se desvela y no concilia el sueño hasta después de la medianoche’, lamenta el padre.

‘Es una situación insostenible para la niña, que realiza más de 1.500 kilómetros al mes. La ley es muy clara e indica que el progenitor es quien tiene que visitar al menor, y no al contrario’, sentencia José, que también acusa el giro radical que ha dado su vida.

‘El hecho de tener la custodia de mi hija ha destrozado parte de mi vida personal, familiar, económica y laboral; no puedo atender a muchos de mis clientes para cumplir con una sentencia que es injusta o para asistir a tantos juicios. Solo quiero la felicidad de mi hija, que deje de sufrir este calvario de viajes y descontrol’.

Ocho de cada diez menores se quedan con las madres

La ruptura de una pareja deriva, en demasiados casos, en una batalla por la custodia de los hijos. Aunque cada vez son más los matrimonios que deciden afrontar en igualdad el cuidado de los menores, la mayoría se enredan en litigios. Los psicólogos defienden la custodia compartida como mejor opción, salvo que los padres no lo consideren viable o uno de los cónyuges maltrate al niño.

En caso de disputa, las madres son las que se hacen con la guarda del menor en el 85% de los casos. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, el 7% de los divorcios o separa ciones se resuelven, de forma voluntaria o por decisión judicial, con una custodia compartida. ‘Esto quiere decir que pasan quince días en casa del padre y otros quince en casa de la madre. Los dos participan directamente en el desarrollo del pequeño’, explica Laura Pérez, psicóloga infantil.

Los especialistas mantienen que es la fórmula más efectiva porque el niño mantiene contacto regular con las dos partes y le ayuda a asimilar los cambios que se producen en su vida. Además de reducir las posibilidades de manipulación, la custodia compartida también favo rece la relación de la pareja, obligada a entenderse y buscar acuerdos para el cuidado de sus hijos.

Ningún estudio ha detectado que el cambio constante de domicilio provoque trastornos al menor, pero la aplicación de la custodia compartida contempla la posibilidad de que el niño permanezca en el domicilio familiar y sean los padres los que se intercambien periódicamente.

La reforma de la ley del divorcio de 2005 ha provocado un suave incremento en la tasa de custodias compartidas. Hasta ese momento, sólo el juez podía obligar a compartir la guarda de los niños.

En la actualidad, uno de los cónyuges o la pareja de mutuo acuerdo pueden demandarla siempre que la solicitud vaya acompañada de un informe favorable del gabinete de psicólogos sociales y otro del fiscal del juzgado. ‘Los hijos no son propiedad de nadie, ni del padre ni de la madre; la custodia compartida es la mejor opción’, indica José Luis, portavoz de la Asociación Gallega de Padres y Madres Separados. ‘Cuando se produce una ruptura te separas de tu pareja, no de tus hijos’, sentencia.