Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Comunicado de Prensa

Alecrín mantiene desde el pasado jueves en paradero desconocido a una madre y a su hija de siete años, después de que un juez determinase que la pequeña debía pasar un mes con su progenitor.

El colectivo de mujeres ha dado amparo a María García y a su pequeña, porque la orden del juez está "creando un desequilibrio" a la niña.

NOTA: ¿Tendrá consecuencias este enfrentamiento con la Justicia?

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JUSTICIA PARA UNA NIÑA DE SIETE AÑOS.

Desde la Asociación Galega de Pais e Nais Separados queremos hacer un llamamiento a la conciencia colectiva para que prevalezca, por encima de todo, el bienestar de la infancia y que no nos olvidemos de que la justicia es el instrumento social para el normal desenvolvimiento de nuestras vidas.

Damos, desde nuestro lugar de meros espectadores preocupados, nuestro apoyo al juez de Instrucción nº 2 de Cangas, Don Alejandro Couselo, para que por encima de cualquier intento de manipulación externo pueda ejercer su labor por el bien de la pequeña “secuestrada”. Al parecer con la colaboración necesaria de la Asociación Alecrín.

Igualmente, nuestro desvelo se extiende a los padres de la pequeña ya que estarán viviendo un infierno sin pretenderlo y sin entender el por qué de tanta maniobra mediática por intereses ajenos al bien de la niña. Desde nuestra asociación consideramos que no hay vencedores ni vencidos en una separación lo que parece no entender el colectivo Alecrin al oponerse y enfrentarse a la justicia y al intentar negarle un bienestar familiar, con un padre y una madre, a una niña de siete años.

La violencia no lleva a la sociedad a evolucionar correctamente, no nos enseña a ser mejores, no educa a los niños para que vivan una infancia feliz y tengan una madurez plena, por lo que nada justifica los actos vividos el martes fatídico en el que la abuela de la niña fue golpeada por unos exaltados. La vergüenza ajena es tal que pedimos por favor que no se vuelvan a repetir tales hechos.

Y que todo aquel que no esté de acuerdo con decisiones judiciales utilice los instrumentos democráticos puestos a su alcance para hacer saber su discrepancia en lugar de intentar violentarlos.