Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Un juez concede la custodia a un padre y otro le ordena alejarse de su ex mujer

http://www.nortecastilla.es/20080316/valladolid/juez-concede-custodia-padre-20080316.html La madre denunció por acoso a su ex pareja, lo que impide que éste acompañe a sus hijos al colegio y al médico en Laguna de Duero 16.03.08 - J. MORENO Un juzgado de Familia de Valladolid ha retirado el pasado 21 de enero la custodia de sus dos hijos a una madre de Laguna de Duero después de tres años de tenerla, y tras haber aceptado los argumentos del Equipo Psicosocial judicial que consideraba que «era más beneficioso para los menores un cambio en el ejercicio de la guarda y custodia» si los niños estaban con el progenitor. La pareja estuvo casada durante diez años separándose en el 2004

(Un disparate no infrecuente)

Publicado el

Sin embargo, lo que se consideraba como una decisión judicial cada vez más frecuente, ha dejado de serlo ya que otro Juzgado vallisoletano, el de Violencia sobre la Mujer número 1, dictó un mes antes (el 21 de diciembre) una orden de alejamiento contra el padre que le impide estar a menos de 300 metros de donde se encuentra la residencia de su ex mujer, dentro del mismo municipio.

Esta circunstancia obstaculiza al padre, ahora con la custodia, llevar a sus hijos al colegio, al consultorio de salud, a la farmacia, la biblioteca, o al centro religioso donde se imparte la catequesis, ya que todos estos lugares se encuentran a menos de esa distancia fijada por el magistrado de donde vive la madre.

Cronología

Los hechos se remontan al 5 de diciembre del 2007 cuando el Equipo Psicosocial del Juzgado de Familia número 10 de Valladolid emitió un informe pericial favorable a la custodia paterna, y en el que tras entrevistar a los dos cónyuges y a sus hijos determinaron que la situación emocional de la madre, tras la separación, suponía «una inestabilidad afectiva» que llegaba a traducirse en una «negligencia» respecto a las necesidades de uno de los hijos que padece una minusvalía.

Este hecho suponía, a juicio de las peritos, que el padre presentaba «una situación emocional de mayor estabilidad y contaba con la ayuda de los abuelos para el cuidado de los dos menores». Ambos residen en Laguna y en cuyo domicilio viven actualmente tanto los niños como el padre.

Sin embargo, doce días después de emitirse dicho informe en el Juzgado, que fue respaldado posteriormente por la Fiscalía de Valladolid, la ex esposa presentó una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil en la que aseguraba temer por «su integridad física y la de sus hijos», y relataba una serie de llamadas telefónicas en las que se la insultaba, así como daños en un vehículo.

Pedía para ello al juez de Violencia Doméstica una orden de protección que facilitase el alejamiento de su ex esposo y de los padres de éste, ya que consideraba que también estaban «influyendo» en sus hijos provocándoles sentimientos negativos hacia la madre.

Cuatro días después de presentar la denuncia, el 21 de diciembre del 2007, y mientras la jueza de Familia tramitaba el expediente de posible retirada de la custodia, otro magistrado, el de Violencia sobre la Mujer, aceptó los argumentos de la ex esposa y decretó como medida cautelar una orden de protección en la que prohibía al padre comunicarse por cualquier medio con la madre, al tiempo que le impedía aproximarse a menos de 300 metros de su ex mujer, de donde reside ésta y de los lugares que frecuente.

Puesto de trabajo
El juez, no obstante, permitía como única excepción de esta orden el que padre pudiera acudir a su centro de trabajo, situado cerca del piso de la esposa. En este caso, su 'acercamiento' no podría ser inferior a 30 metros.

Aunque el magistrado de Violencia de Género se ampara en el informe del Equipo Psicosocial del Juzgado número 10, en el que se afirma que el padre «ha ejercido una presión permanente y vigilancia» sobre su anterior compañera, la orden de protección impide al progenitor, bajo pena de detención, el llevar todos los días a sus hijos al colegio o acudir con ellos a las consultas regulares al centro de salud en el municipio.