Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Sentencia incidente que pide reducción pensión de alimentos

Juzgado de Primera Instancia nº 7 de Sevilla

Tema: PENSION ALIMENTICIA. REDUCCIÓN

Clase de resolución: Sentencia

Fecha: 19 de noviembre de 2007
Magistrado-Juez: Ilmo. Sr. D. Francisco de Asís Serrano Castro

Resumen: Solicita una modificación de medidas para reducir la pensión de los hijos, se desestima con costas y se envía testimonio a la inspección de trabajo para que investigue la actividad que realiza el padre (demandante de empleo) en la economía sumergida.

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Por su parte el cónyuge demandado:

1º.-Para hacer ver al juzgador la inexistencia del empeoramiento económico tratará de poner de manifiesto la contradicción entre las aseveraciones del progenitor obligado al pago y los signos externos de su nivel de vida.

2º.- Deberá hacer hincapié en que el progenitor puede que obtenga la mayor parte de sus ganancias de bienes muebles o inmuebles que, a pesar de que es más que probable que no estén a su nombre sí son en realidad suyos.

Segundo.- Pues bien, partiendo de dichas premisas, en el presente caso se extrae la clara y meridiana conclusión de que el demandante ha obrado con manifiesta temeridad y mala fe, intentando hacer que los Tribunales de Justicia sean cómplices de la estafa procesal, burla manifiesta y absoluta irresponsabilidad que ha mantenido constantemente frente a sus hijas desde el mismo instante de su separación.

Al respecto es de destacar la actitud de cinismo que entraña instar una reducción del importe de la pensión alimenticia, cuando de hecho, no se ha abonado nunca ni un solo céntimo a cuenta de dicha pensión, circunstancia que ha merecido incluso alcance de reproche penal, habiendo resultado condenado por un delito de abandono de familia.

Es más, ni siquiera ha tenido la deferencia de pagar, desde la interposición de la demanda, la ínfima cantidad que ofrece para atender al sustento de sus hijas, que unilateralmente decidió que dejaran, de hecho, de serlo, cuando acordó reiniciar una nueva vida, desvinculándose de todas y cada una de las obligaciones derivadas de su relación familiar.

Tercero.- D. Manuel ha pretendido volver a reiterar los argumentos que ya expusiera en el anterior procedimiento de separación. El mismo reconoció en prueba de interrogatorio que nunca, ni desde el primer momento, ha podido pagar (ni siquiera en cuantía simbólica) el importe de la pensión alimenticia porque ya cuando se produjo la ruptura, se encontraba en una situación precaria que le impedía cumplir con esa obligación legal y moral.

Con posterioridad consta, se ha probado y reconocido, que ha percibido la parte de legítima correspondiente a la herencia de sus padres. Con ese dinero, D. Manuel declaró que había pagado deudas que tenía contraídas con familiares. Lamentablemente se olvidó de saldar la deuda que, desde el primer momento, mantenía en concepto de alimentos a favor de sus dos hijas.

Cuarto.- Todo el procedimiento, en lo que respecta a la posición del demandante, ha consistido en crear una falsa apariencia, con análoga intención a la que simuló ser la que sufría cuando se separó. Mas, el mismo D. Manuel, se insiste, se desenmascaró cuando admitió que la imposibilidad de pagar la pensión alimenticia, obedeció a que entonces también padecía de una situación laboral y económica que no se correspondería con lo que ponían en evidencia los signos externos de su nivel de vida.

La presunción en derecho constituye prueba, y de ahí que ya entonces no se tuvieran en consideración sus argumentos, fijándose una pensión proporcional a la capacidad económica y poder adquisitivo que se deducían de los indicios que revelaban su mayor solvencia, como lo eran su cargo en la Sociedad R. y las adquisiciones realizadas en 2002 (una vivienda y una furgoneta) . En tal sentido se pronunciaba la Sentencia dictada por la Sección Octava de la Ilma. Audiencia Provincial de Sevilla de fecha 2 de Abril de 2003.