Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

En Argentina toman en serio las falsas denuncias

A continuación se transcribe íntegramente la resolución judicial por la cual se condenó a una mujer al pago de $100000 (unos U$S30000.-) para indemnizar al padre de sus hijos por el daño causado por una falsa denuncia de abuso sobre sus hijos en su contra

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Antes de la referida entrevista ocurrida el 2 de mayo, sin que surja con precisión la fecha, el niño -junto con su madre- se entrevistó con el psicólogo H. A., surgiendo de la desgrabación de dicho encuentro (fs. 146/148 de la causa penal) claramente que es la madre quien va induciendo la exposición del niño, quien primero manifiesta no recordar nada y recién cuando la madre dice "y si a mi me contó, acá no lo charló pero...", el niño comenzó a asentir; pero sólo después que la madre diga textualmente "Contale (al médico) lo que vos me contaste a mí con tus palabras. Yo se que te cuesta empezar a hablar... decile del dolor de la cola pero contale cómo fue ese dolor pero al final tiene miedo de hasta ir al baño pero contáselo vos, contáselo vos G., porque es lo que a vos te hace bien...".

Y después, una vez más la madre es quien sostiene que el niño empezó con dolores de panza muy fuertes "...y dice que no se quiere sentar arriba del inodoro porque él lo apretó para adentro (no se entiende bien) supositorio que le puso su papá. ¿eh? Y que bueno, y a raíz de eso (no se entiende bien) nunca problemas con la cola (no se entiende bien) esos supositorios no los quiere más...".

Y una vez más es la madre quien narra que "cada vez que se va a bañar tiene miedo porque el papá, siempre le pone el dedo en la cola, seguramente hace mucho tiempo eh? Que más, contale a H., o desde cuándo?, decile, a ver, ya lo dije yo, hablá con H.". Luego el niño, como adelanté, asiente la existencia del supuesto abuso e indica que no quiere ir con el padre.

De fs. 16/18 del juicio de tenencia emerge un informe social suscripto por las Lic. en trabajo social M. C. G. y A. G. T., solicitado el miércoles 3 de mayo. Concurrieron el menor y la Sra. A., quien se encontraba confusa, desordenada en su discurso y nerviosa. Relató que a comienzos del ciclo lectivo, al regresar el niño de estar de vacaciones con su padre, comenzó a presentar cuadros de encopresis, negándose a concurrir a la escuela y "confesándole" a la madre que "su papá le metía el dedo en la cola".

La madre asoció el "hecho de abuso" con la medicalización con supositorios para que el menor pudiera evacuar, dado su diagnóstico de encopresis. En la entrevista, los profesionales advirtieron un grave litigio entre los padres del niño, "problemática que aparece y priorizada desde el discurso materno, y por sobre la sospecha del abuso sexual infantil". Además, se detectó que "el discurso de la madre ante el hecho, evidencia un conocimiento acerca de situaciones de abuso, estrategias y acciones a realizar a partir de la confirmación del diagnóstico. Las mismas son en relación a la disputa con su ex-marido y no a cuidados y atención que su hijo necesita". Los relatos de la madre fueron detectados como "confusos" y "poco confiables" por el prolongado litigio reinante en la pareja.

El día 8 de mayo de 2000, el servicio de psicopatología y salud mental del Hospital "Sor M. Ludovica" de La Plata emitió informe -firmado por la psiquiatra infantil Dra. A. P.-, del que da cuenta el oficio fechado el 1 de junio y que corre glosado a fs. 195/196 de la causa penal, del que resulta que la Sra. A. había concurrido con el niño al referido servicio para su evaluación. Se detectaron trastornos neuróticos en el menor que ameritaban atención psicoterapéutica. Se advirtió asimismo una "importante implicación materna en los avatares de la vida de relación del niño, con los efectos que sabemos producen en una relación entre madre e hijo...", por lo cual se indica la realización de tratamiento psicoterapéutico para la madre.

En una nueva consulta al nosocomio, se presentó la progenitora aludiendo estar angustiada por la situación "sorpresiva" de que G. estaba siendo abusado sexualmente por su padre, sospecha que la madre fundó -según dijo- en los dichos del niño. Advirtió la profesional actuante en la entrevista la existencia de "contradicciones y relatos confusos en relación a lo que afirma...". Si bien se dejó allí sentada la necesidad de un número de entrevistas suficientes para realizar un diagnóstico, se confirmó la existencia de trastornos neuróticos en G. y de una conflictiva de la pareja parental en la que el niño queda en situación de riesgo, tanto si se confirma la sospecha materna (de abuso sexual) como si no es confirmada. "Observamos una escasa posibilidad en G., de elaborar respuestas que puedan servirle de mediación frente a esta conflictiva. En donde lo que se observa es la forma compulsiva de respuesta, o la no diferenciación en relación a la posición materna...".

Hasta aquí las circunstancias que rodearon a la denuncia de A..

E. 4) Antes de asociar dichos elementos a fin de juzgar la conducta de la Sra. A., es dable especificar bajo qué óptica jurídica habrá de efectuarse tal análisis.