Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

GALICIA: MEDIACIÓN FAMILIAR

Sólo veinticinco parejas acudieron a los mediadores familiares desde el 2003

Vicepresidencia destina una partida para atender en lo que queda de año 200 solicitudes GRATIS

Sara Carreira La Voz de Galicia 21/05/07

Cuando una pareja se separa, las decisiones que quedan por tomar son a veces las más complicadas y las que, de algún modo, marcan el devenir de los ex cónyuges y hasta sus relaciones posteriores.
Por eso, desde el año 1998 la Unión Europea recomienda que los afectados acudan a un servicio de mediación familiar que en lugares como Bélgica son obligatorios.

(NOTA: La Asociación Gallega de Padres y Madres Separados ha recogido más de cinco mil firmas en favor de la Mediación Familiar que se han entregado a la Secretaria Xeral de Igualdade)

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Entrevista: Juan Daponte

Ventajas de pedir ayuda al experto en conflictos

La mediación familiar ofrece a cualquier pareja que se rompe y en la que no hay malos tratos una serie de ventajas:

Son escuchados

Los cónyuges pueden llegar a la negociación con mucho resentimiento. El buen especialista les enseña a diferenciar su posición -quitarle al ex lo máximo posible, por ejemplo- de su interés -cómo afrontar el mañana-.

Tienen alternativas

A veces parece haberse llegado a un callejón sin salida. Entonces, el buen mediador ofrece alternativas: «Los mediadores -dice Juan Daponte- no imponemos ni acordamos, sino que proponemos soluciones». Imaginación, paciencia y formación del mediador son claves para alcanzar el éxito en este punto.

Negociar es posible

Es sin duda la gran ventaja de esta propuesta: aprender que todo se puede negociar. En el futuro, cuando las circunstancias personales cambian, la ex pareja sabe que siempre habrá posibilidad de negociación.

Nadie pierde

Al negociar uno decide qué es fundamental y en qué se puede ceder. En una sentencia judicial, en cambio, no se tiene en cuenta qué es lo básico para cada uno. El resultado es que negociando nadie pierde y si la separación acaba en los tribunales al final nadie gana, en cambio. Y los acuerdos no se cumplen en la misma medida.