Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Sociedad, políticas y divorcio

El de los padres separados es un problema que no por ignorado deja de afectar a muchísimas personas en toda España.

Esta es la carta de un padre desesperado que expresa su sentir y su impotencia de la única manera que puede, escribiendo a los escasos medios de comunicación que se atreven a dar cobertura mediática a este tipo de personas; medios de comunicación por lo menos, algo más independientes y neutrales que los grandes foros informativos nacionales y de masas, de TV, radio y de la prensa escrita que controlan la opinión en nuestro país.

Dice así:

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Los únicos gastos verdaderamente exclusivos de la madre, son los suministros (gas, electricidad) y los colegios, en el caso de la enseñanza privada no concertada. Pero para hacer frente a estos gastos, el padre-custodio (la mujer) disfruta de una serie de ventajas fiscales que hay que tener en cuenta:

Las desgravaciones en la declaración de Hacienda se las queda en bloque la madre. No es que sea mucho, pero el hombre se queda sin el dinero, y sin el reconocimiento de su esfuerzo. Para Hacienda y para los jueces, el único dinero que cuenta es el que controla la madre, el resto no existe, y no estoy hablando de calderilla sino de cantidades importantes .

A nadie se le ha ocurrido pensar, que el hombre separado no vive solo.

El hecho de que sus hijos no estén en casa todo el tiempo, no quiere decir que pueda vivir como un soltero, todo lo contrario, a la hora de hacer cualquier gasto, su condición de pater familiae no le abandona nunca.

Tampoco se explica la demencial tabla de retenciones de IRPF que se nos aplica a divorciados: ¡exactamente igual que a los solteros! Incluso la pensión alimenticia, no puede ser imputada como gasto aunque de hecho lo es, pues el gasto necesario para mantener a sus hijos (que tendría que hacer igual aunque no estuviera divorciado) el hombre lo hace antes de pagar la pensión. El hombre separado tiene que mantener dos veces a sus hijos.

Si en el primer apartado ya decía que el padre separado no tiene papel socialmente reconocido con sus hijos, es lógico que nadie haya previsto la financiación de este no-papel.

El ejercicio imposible de la Patria Potestad.

Teóricamente, el ejercicio de la guarda y custodia por parte de la madre, no debería interferir la toma en común de decisiones respecto a cuestiones importantes de los hijos, es decir la Patria Potestad compartida.

En la práctica, la Patria Potestad compartida es papel mojado si la custodia la tiene la madre.

En la vida real, custodia y patria potestad van indisolublemente unidas, pues, desgraciadamente la mayoría de las mujeres separadas plantean este punto, no como una cuestión ética por el bien de los hijos, sino como un conflicto de poder.

Y bien mirado ¿qué motivación podría tener la madre para compartir las decisiones con su exmarido?, las separaciones fantásticas en las que «...aunque no podamos vivir juntos vamos a ponernos de acuerdo por el bien de nuestro hijos...» no existen ni siquiera en las películas.

Las decisiones entre dos personas que se han divorciado por la imposibilidad de llegar a un acuerdo, y en las que la mujer tiene todo el poder, simplemente se imponen .