Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

CONSECUENCIAS EN LA INFANCIA VÍCTIMA DEL ALEJAMIENTO PARENTO-FILIAL

EN LOS PROCESOS DE SEPARACIÓN Y DIVORCIO CON HIJOS.

Los estudios realizados en las últimas décadas sobre las consecuencias del divorcio en los hijos, reflejaron que esta situación de ruptura familiar no presentaba mayores problemas en los menores que los que se daban en las familias unidas.

ABFaM

Associació Catalana pel Benestar Familiar del Menor

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Por otra parte, los estudios centrados en los procesos conflictivos de divorcio han llegado, entre otras, a conclusiones que nos llevan a pensar que el principal problema emocional que padecen los hijos es el derivado del conflicto entre los progenitores y no de la separación por sí misma.

¿ Qué sensación pude experimentar un niño cuando tras la separación de sus padres se le impide poder relacionarse con su padre o madre más que cuatro días al mes?

¿ Qué consecuencias psicológicas tiene en un menor la ausencia de relación con uno de sus progenitores cuando uno de los cónyuges es el que provoca esta situación?

Cuando la practica judicial “ordinaria” fomenta que los hijos queden prácticamente en “propiedad” de uno de los progenitores y se minimiza la relación con el otro progenitor, convirtiendo a éste en un visitador quincenal de sus hijos, ( dos fines de semana al mes) se está permitiendo también que personas irresponsables utilicen a los hijos como moneda de cambio y arma arrojadiza.

La pérdida de una de las figuras paternas se debe cuantificar en términos de pérdida de las interacciones del día a día, de aprendizajes y del apoyo y el afecto que mana normalmente de los padres y sus familias extensas.

Se podría afirmar que el progenitor al que se le concede la custodia y admite y se limita a que sus hijos se relacionen con su ex cónyuge a través de un “regimen de visitas” mínimo como el anteriormente citado, está también interfiriendo en el desarrollo emocional de los hijos y perjudicándolos claramente, y aunque su actitud esté dentro del marco judicialmente señalado, no podemos obviar que la aceptación por su parte de una reducción drástica de las relaciones de los hijos con el padre/ madre no custodio tras la separación fomenta, a través de la omisión, que los hijos pierdan uno de sus referentes necesarios para su desarrollo emocional.

El ámbito judicial debería tener en cuenta esta actitud poco o nada interesada en mantener unas relaciones parento-filiales estables, y valorar dicha actitud como poco comprometida con las necesidades de los hijos.

La obligación de los padres, más allá del conflicto de pareja, es velar por el bienestar de los hijos en todos los planos de su vida, aunque se produzca la ruptura familiar.