Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Otra historia muy dura

Estimados amigos y compañeros:

Ya sabéis que no veo a mis hijos desde hace mas de un año y que estoy harto de interponer denuncias por I.R.V.

Sabéis que la jueza ordenó a la madre entregar a los tres niños en un punto nefasto (unas dependencias de la policía municipal) y que la madre de mis hijos desobedece repetidamente esa orden, sabéis que viajo 350 Km desde provincia de Valencia para llegar hasta ese punto y sabéis que cada vez que la orden de la jueza se incumple, denuncio el hecho, no solo reclamando mi derecho sino también pidiendo ayuda para mis hijos alienados y maltratados, abandonados a su suerte, en manos de una madre irresponsable que descuida su salud y su educación; pero todas esas denuncias se vienen archivando una tras otra.

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Por eso el martes 04/10/05, aprovechando que estaba en Madrid desde el día anterior, debido a que participé con los compañeros de PapaHuelva en la manifestación enfrente de la Fiscalía General del Estado, pues... intenté ver a mis hijos por la mañana, a la hora que salen de casa rumbo al colegio, mi idea original era acompañar a mi hija de 10 años, puesto que sus hermanos mayores me desprecian y rechazan cada vez que me ven (es probable que padezcan un SAP en fase severa) en cambio mi hija me sigue reconociendo como a su papá.

A las 8,20 hs intercepté a uno de mis hijos, al segundo, que tiene 14 años, no se pudo escapar porque portaba una mochila de mas de 10 Kg, tiene 14 años pero es mas alto que yo, le hice subir a mi coche estacionado para hablar con él, pero el se negó a hablar, no hubo manera de dialogar, ni siquiera me miró un instante a los ojos, mi hijo parece otra persona, se ha desarrollado, ha cambiado la voz, su cabello, larguísimo, le llegaba a los hombros, en esos dos o tres minutos que estuve con mi hijo me dio la sensación que estaba intentando hablar con un ser desconocido, mi hijo hoy se asemeja mas a un miembro adoctrinado de una secta que al hijo que yo conocía hasta hace una año.

No pude retenerle, él intentaba bajarse del coche, se negó a que le llevara al colegio como tantas otras veces en años anteriores. Si les habré llevado al cole!gio! Si les habré levantado y preparado su desayuno y llevado al cole en mi coche viejo! Recuerdo que una época me decían: No vamos al cole si no nos llevas en el coche! Pero esta vez mi hijo, se negó en rotundo a que le llevara, quizás pensaba que le secuestraría o algo por el estilo.

Hace poco mi hija pequeña de 10 años también utilizó esa palabra, a ella la veo a hurtadillas, furtivamente, en la escuela y a veces presentándome en el bloque y tocando el portero, cuando atiende ella, a veces la convenzo para que baje, entonces conversamos un rato, allí en la calle y una vez me dijo: Que? Me vas a secuestrar?

Bueno, lo mismo puede haber pensado mi hijo el martes pasado, que le secuestraría si ponía en marcha el vehículo, le dejé ir, salió corriendo hacia su casa, pero se dejó su mochila, bajé para devolvérsela y para que se fuera al instituto, pero nadie me atendió, sus otros hermanos alertados de mi presencia ya no bajaron, entonces pensé en dejarle la mochila a algún vecino, antes escribí una nota para mi hijo en uno de sus cuadernos y cuando esperaba a que alguien entrara o saliera del bloque, aparecieron tres señores, resultó que eran policías de paisano, tenían mas bien el aspecto de los antiguos represores de mi país (Argentina) en especial uno de ellos, que insistía en ponerme los grilletes (así decía él) pero sus compañeros no lo veían necesario.

Allí comenzó mi última pesadilla, y todo por haber intentado acompañar a mis hijos a la escuela!

Estos agentes adoctrinados por el régimen, me trataron como a un maltratador, como si fuera un delincuente, me revisaron el bolso, sospechaban que iría armado, me hicieron esperar allí delante del bloque donde todos me conocen, los tres agentes vigilándome para que no me escapara, me incautaron mi NIE y se quedaron con la mochila de mi hijo, me dijeron que quedaba detenido por INTENTAR SECUESTRAR Y MALTRATAR A MI HIJO!

Como el patrullero que habían llamado no llegaba, me llevaron caminando hasta unas oficinas de policía municipal que hay allí a unos 150 m de la casa de mis hijos, el agente mas gorila quería esposarme, le pedí que no hiciera eso allí delante porque mis hijos podrían verme, no me esposó pero me cogió fuerte del brazo pensando en que me escaparía, me llevaron entre los tres hasta esa oficina y allí esperamos unos minutos, una vez llegado el coche, el agente gorila se dio el gusto de ponerme las esposas, y me metieron en la parte trasera del patrullero, especialmente diseñado a prueba de fugas, este tipo, el agente gorila, estuvo a punto de abofetearme, porque yo le decía que no era necesario que fuera esposado y ante mi insistencia cuando ya me había metido adentro del coche, amenazó con darme un bofetón.

Serían las 9,15 o 9,30 hs cuando ya estaba camino de una comisaría, esposado y detenido, secuestrado por esta especie de GESTAPO con que cuenta este nuevo régimen totalitario. Obviamente, mis hijos habían llamado a su madre y ésta desde su trabajo llamó a policía diciendo que yo había intentado secuestrarles y maltratado a mi hijo; ya ven ustedes, lo que se demoraron en detenerme estos caza-hombres.

Observen ustedes la diferencia que hay, en cuanto a la respuesta de este sistema, entre una denuncia interpuesta por un padre que denuncia un IRV, el incumplimiento del régimen de estancias, un maltrato psicológico como el SAP, descuidos en la salud y educación de sus hijos, etc. (denuncias formales, por escrito, ante juzgados) y una simple llamada telefónica hecha por una mujer diciendo cualquier mentira, cualquier barbaridad.

Me trasladaron a la comisaría de Entrevías, en el distrito de Vallecas, allí me conocen por todas las veces que he ido a denunciar IRV, me metieron en la misma celda que en abril del año 2004, cuando mi ex me denunció después de lesionarse el pie dando una patada a un escritorio, ella dijo entonces que le había pegado por negarse a mantener relaciones sexuales con ella, nada menos y así fue como logró una orden de protección y mi alejamiento del domicilio familiar.

Por eso, esta vez ya conocía todo lo que me esperaba y acepté la circunstancia con mas resignación, sabiendo que al día siguiente todo se aclararía en el juicio rápido; aunque, claro, la incertidumbre estaba en que esta vez el juicio se celebraría bajo el marco de la nueva ley en contra del hombre y por ahí, debo confesar, pensé que podrían condenarme a una pena bastante dura, no obstante, sabía que tenía cosas a favor, y aunque hubiera sobrevenido lo peor, estaba tranquilo, porque no había hecho nada malo, solo había querido ver a mis hijos un rato, llevarles a la escuela.

Me mantuvieron mas de dos horas en un cuarto mugriento, sin poder sentarme, allí no había nada para sentarse, les pedí una silla, ni eso me dieron, después me leyeron los derechos (parece gracioso ¿Verdad?) y me los dieron por escrito y me hicieron firmar un papel; poco después me trasladaron al calabozo, un cuarto zarrapastroso sin luz alguna, parece mas bien una cámara mortuoria, con pintadas de mierda en las paredes, humedades y meadas en el suelo, el olor que hay allí es nauseabundo, me dieron una colchoneta y una manta sucia usada que me hicieron recoger de entre un montón que había por allí y así el tiempo comenzó a transcurrir lentamente.

Si quieres mear, tienes que dar patadas contra la puerta metálica para hacer ruido, porque los polis se ponen a ver la TV en otro cuarto alejado; mis compañeros de celda en Entrevías: Un ladronzuelo de poca monta, de estos que roban cajeros de bancos y un drogodependiente que no se podía sostener por si mismo, este muchacho vive en la calle y su higiene dejaba mucho que desear, apestaba, durante unos minutos compartí celda con él, el pobre era digno de lástima, los agentes mientras le requisaron todas sus pertenencias, hacían bromas: Mira que tienes cosas! Le decían, mofándose, mientras el pobre diablo iba sacando todo lo que guardaba en sus bolsillos, pocas veces había visto un miserable tan miserable; pero después, cuando hablé con él me di cuenta que el problema de él era la droga y que no era un tipo violento ni nada.

Antes del mediodía me pintaron los dedos por primera vez, esta operación la tuvimos que repetir, porque los agentes no lo hicieron bien al primer intento. Al medio día me trajeron la comida: un yogur, unas galletas y un zumo, esta es la dieta de la cárcel, te dan esto en el desayuno, en la comida y en la cena.

Por fin llegó mi abogado por la tarde, así que pude caminar un poquito y hablar con un amigo, no declaré en comisaría, quedamos en que hablaríamos ante el juez.

La espera se hizo larga hasta que llegó la hora del traslado al centro de detención de Moratalaz, es el paso previo a los Juzgados de Plaza de Castilla, serían las 22,30 hs cuando nos metieron en un furgón y nos llevaron para allá. Antes de salir nos metieron a los tres en una celda pequeña y fue desde allí que pude mandar un mensaje a través de mi móvil, y fue por ese mensaje que ustedes se enteraron donde estaba!