Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

DE LO PERSONAL A LO POLÍTICO

por ERIN PIZZEY

Uno de los debates más interesantes del nuevo siglo podría consistir en dilucidar la cuestión de cómo y por qué se fundó el movimiento feminista en el mundo occidental. ¿Surgió, como explican numerosas periodistas, en respuesta a las necesidades de las mujeres oprimidas del mundo? ¿O fue una creación de las mujeres de izquierdas, cansadas de verse relegadas a funciones serviles en las cocinas de sus revolucionarios amantes?

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En efecto, fue mientras trabajaba con misioneros en Senegal cuando ví por primera vez a los comunistas regalar radiotransistores a las mujeres africanas.

Los misioneros trataban de atraer a las mismas mujeres a su dispensario con ayuda médica, seguida de una lección de la Biblia. Mi conclusión sobre la forma de expansión del movimiento feminista es que no se trata de algo tan espontáneo como las feministas quieren hacernos creer. Yo estuve allí en los primeros tiempos y me asombré ante la organización y las cantidades de dinero que afluían.

Casi todos los grupos disidentes, excepto yo misma, porque yo no era "una de ellas", disponían de oficina y teléfono. Lo que me aflige es el daño que han hecho y tolerado hombres indiferentes al problema de las mujeres violentas. Sabemos que las mujeres perpetran el 60 por ciento de los malos tratos a niños.

"Autores: en más del 75 por ciento de los casos, los autores de los malos tratos infligidos a los niños son los padres, y en otro 10 por ciento de los casos, otros parientes de la víctima. Se estima que más del 80 por ciento de los autores tenían menos de 40 años y que casi dos tercios de ellos (62 por ciento) eran mujeres" [8].

Según las investigaciones de la NSPCC (National Society for the Prevention of Cruelty to Children o Asociación Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños) dirigidas por Susan Creighton en 1992, los niños corren "un mayor riesgo si conviven sólo con la madre, o con la madre y un sustituto de la figura paterna".

Asimismo, "las madres naturales resultaron ser las autoras más frecuentes de lesiones físicas, malos tratos psicológicos, abandono y A + MF (casos de abandono y maltrato físico)" [9]. Ahí está el problema fundamental. A las mujeres que, en su día, fueron objeto de abandono por sus madres y víctimas de disfunciones familiares no se les puede pedir que "mimen" a sus hijos, como si todo pudiese arreglarse con una varita mágica. Estoy convencida de que Tony Blair será recordado por su programa de las 540 libras o de "comienzo seguro", que dará a los nuevos padres y madres la oportunidad de aprender todas esas importantes lecciones que la mayoría de los hijos de familias felices normales aprenden en las rodillas de sus progenitores.

Aun cuando deseemos dar la espalda a los hombres y las mujeres que son víctimas de la violencia doméstica, con el poco caritativo pensamiento de que ellos se lo han buscado, hemos de atender a los hijos de esas relaciones, que no han elegido nacer en una familia en que la degradación y el horror forman parte de su vida cotidiana.

Durante los últimos treinta años, las mujeres han culpado a los hombres de todas las manifestaciones de la violencia doméstica. Ahora los hombres han de tener el valor de citar las irrefutables cifras de las investigaciones internacionales que demuestran que, en la base de la violencia de los progenitores, subyace una función materna marcada por la violencia, la negligencia y los trastornos. ------------------------

NOTAS

[1] Susan Brownmillar, In Our Time: Memoir of a Revolution The Dial Press, 1999

[2] Melanie Phillips, The Sex-Change Society The Social Market Foundation November 1999

[3] Michael Wisss and Cathy Young, Cato Institute police analysis paper: Feminist Jurisprudence' http://www.cato.org/pubs/pubs/pas/pa-256.html

[4] Michael Weiss & Cathy Young, Cato Institute police analysis paper "Feminist Jurisprudence.'

[5] Erin Pizzey and Jeff Shapiro, Prone To Violence Hamlyn Paperbacks 1982

[6] Michael Horowitz, Hating Whitey and Other Progressive Causes,'

[7] Erin Pizzey, First Lady, page 389 Collins 1987 [8] U.S. department of Health and Human Services.

Child Maltreatment 1997: Reports from the States to the National Child Abuse and Neglect Data System.

(Washington, DC: UCCS Government Printing Office, 1999).

9] From NSPCC Research by Susan Creighton (1992).

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© Erin Pizzey