Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Informe psicológico ejemplar

[)r. Arnaldo. (iusclla Lavalle xxxx 30.G asel la~redesdeIsur.com

Buenos Aires, 18-06-2005

De mi consideración:

De acuerdo a lo conversado oportunamente me dirijo a Ud. a fin de informarle acerca de las conclusiones a que me llevan las entrevistas individuales mantenidas con el Sr. Néstor CH, las individuales y familiares realizadas con la Sra. Claudia A, su actual pareja conviviente y los niños K y J realizadas entre fines de diciembre de 2005 y fines de abril de 2005 relacionadas con la revinculación paterno filial del Sr. CH con sus hijos.

Publicado el

Pueden sintetizarse así:

1) Las disfunciones conyugales preexistentes a la disolución conyugal del matrimonio CH/A se acentuaron marcadamente durante el proceso de disolución del vínculo conyugal y persistieron como graves conflictos parentales después de que esto ocurriera.

2) Esto dio lugar a un largo trámite judicial que incluyó una causa penal ya resuelta y una causa civil por alimentos aun no resuelta.

3) Este largo trámite desvinculó las relaciones normales del Sr. CH con sus hijos por aproximadamente cinco años.

4) Durante ese período la tenencia y crianza de los niños estuvo exclusivamente a cargo de la madre y su entorno familiar. Durante la causa penal los niños no fueron ajenos a las circunstancias que rodearon el largo proceso participando desde un contexto que obviamente valoraba muy negativamente la figura de su padre.

5) El largo plazo requerido por el trámite judicial. quizá necesario y favorable para resolver en forma sensata y equitativa las cuestiones planteadas desde le perspectiva adulta y de la justicia: pierde estas cualidades en relación al ciclo vital de niños que al inicio de las diferencias tenían dos y seis años. Debe tomarse en cuenta que cinco años en la vida de un niño de siete implica el cien por ciento de su vida y su crianza en términos de pensamiento y lenguaje que le permitan una comunicación social y familiar más o menos completa.

Entre los seis y los doce años de un niño ocurre el cien por ciento del tiempo mediante el cual un niño pasa de ver un mundo de "cosas" a un mundo de pensamientos e ideas propias. Hay que imaginarse algo así como criar a un niño católico y a tos doce años pretender que acepte ser judío o musulmán practicante por decisión judicial.

Siguiendo la metáfora los adultos quedamos atrapados en la difícil decisión entre reconocer los derechos de los padres a que religión debe practicar un niño y cuanto debe ser respetado como persona en las coherencias que hacen a como construyó su identidad.