Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

VEINTICUATRO AÑOS DE VIOLENCIA DE ESTADO, EN NOMBRE DE LA LEY DEL DIVORCIO

De cómo una ley que garantiza libertades es utilizada para crear violencia)

Cuando se va a modificar la actual Ley del Divorcio, con cambios que algunos quieren calificar de espectaculares, considero una necesidad hacer algunas reflexiones jurídicas sobra la ley que se quiere cambiar, y creo poder demostrar que no es tan mala como nos la quieren pintar. Mi opinión es que ha sido maliciosamente manipulada y utilizada, y es lo que ha provocado gravísimos daños, que han sido evitables, a muchas personas.

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Ruego se me permita utilizar tres instrumentos legales para analizar las barbaridades que se vienen haciendo en su nombre:

- Constitución española (CE).
- Código Civil (CC).
- Ley de Enjuiciamiento Civil del año 2.000 (LEC).

POLÍTICOS, JUECES, FISCALES Y ABOGADOS.

En manos de todos estos señores, muchos ciudadanos hemos visto como nuestras vidas han sufrido graves daños, que han dejado tremendas secuelas psíquicas, morales y económicas, a lo largo de muchos años. Todos han actuado en nombre de la ley y todos duermen, seguramente, sin grandes inquietudes por estos temas.

Los políticos, desde hace mucho tiempo, maliciosamente, han venido señalando que las separaciones y divorcios se vienen produciendo como consecuencia, en su mayor parte, de malos tratos. Antes de que salieran las últimas disposiciones legales, sobre lo que llaman violencia de género, en la mucha propaganda que se viene pagando con los impuestos de todos los que los venimos pagándolos, más o menos bien, venían ofreciendo a las mujeres, a las esposas, la posibilidad de solicitar medidas judiciales previas a las separaciones matrimoniales.

Lo que ha primado en los políticos ha sido descargar en los jueces problemas personales complejos, y, en muchos casos, de marcada precariedad social, que en los juzgados nunca se han podido resolver, ya que no ha sido nunca su misión, sino mas bien de los propios políticos.

Los jueces no han entrado al trapo en este tema, en la aplicación masiva de medidas previas a posibles demandas de nulidad, separación o divorcio, contempladas en los artículos 102, 103 y 104 del Código Civil y 771 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que venían ofreciendo los políticos, y, por ello, se han creado las últimas leyes y disposiciones que conocemos todos, en que se da prioridad a estos temas judiciales, de decisiones judiciales urgentes, sin arreglar los problemas de fondo de la justicia, que tienen una causa y una solución: más dinero, pero puede que haya otros temas igual o más importantes a resolver judicialmente que no interesa que sean resueltos con diligencia y cortos plazos, por la administración de justicia.

La urgencia y la inmediatez ha sido el señuelo utilizado por los políticos para engañar al personal en las complejas situaciones que se pueden venir produciendo entre los hombres y mujeres unidos, libremente, por el vínculo matrimonial. Ahí están la invitación a denunciar, los juicios rápidos, la última ley contra la violencia doméstica, etc., etc.