Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Comunicado de la Unión de Separados: custodia compartida

La Federación Estatal Unión de Separados, ante el inminente debate y probable aprobación en el Congreso de Diputados de la nueva Ley del Divorcio, comunica lo siguiente:

1.- La Ley del Divorcio de 1.981 ha sido una fuente continua de desigualdades e injusticias que ha propiciado, por señalar sólo dos de sus efectos más importantes:

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a) El aumento de situaciones claramente traumáticas para los padres y para los hijos, debido al alejamiento que se les impone y al chantaje emocional sufrido en muchos casos, con las consecuencias que ello provoca de inadaptación escolar de los hijos, desequilibrios psicológicos, etc.

b) El aumento espectacular de los malos tratos, de asesinatos y de suicidios, ya que toda desigualdad genera conflictos y éstos pueden traer consigo violencia. En un porcentaje importante de casos, los principales responsables de esas situaciones de violencia no son aquellos que las han cometido, pues ellos también son víctimas. Los responsables son fundamentalmente los creadores de la ley y todos los que abusan de los privilegios concedidos a costa de la discriminación de los padres separados, sin olvidar a los funcionarios que la aplican (jueces, fiscales y abogados).

2.- La custodia compartida supone, de aprobarse en la forma que debiera ser, la única medida beneficiosa para los hijos. Disfrutarían por igual del contacto con el padre, la madre y sus respectivos entornos familiares, lo cual es totalmente positivo (salvo contadas excepciones) para su desarrollo afectivo y emocional.

La custodia compartida es, además, el sistema que permite compartir en plan de igualdad los derechos y deberes de los padres hacia sus hijos. No hay nada más lógico y consecuente que ella, ya que supone compartir en la separación aquello que se compartía durante una vida en común a la cual se ha llegado en plan de igualdad. Lo aberrante nunca es, por lo tanto, la custodia compartida, sino toda aquella actuación o ley, como la de 1.981, que le pone trabas o la ignora. Así pues, aquellas personas y asociaciones que propugnan la permanencia del actual sistema, por el cual a la madre se le otorga prácticamente siempre la guarda y custodia, en realidad ocultan intereses mezquinos y la consiguiente discriminación masculina.

Esto es así porque la adjudicación única de la guarda y custodia significa quedarse, además del disfrute casi exclusivo de los hijos, con la vivienda y con gran parte del salario del padre de forma vitalicia, mientras que a éste apenas se le deja ver ni cuidar a sus hijos y su papel es reducido al de mantenedor económico.

La custodia compartida es, por lo tanto, un derecho legítimo e irrenunciable del padre, de la madre y de los hijos. Por ello, y justo al contrario de lo que el anteproyecto propone, debe bastar que uno de los padres la pida para que el otro o el mismo juez no se la puedan negar a menos que existan muy poderosas razones para ello.

3.- La principal de esas poderosas razones ha de ser el mal trato demostrado de uno de los padres hacia sus hijos, no hacia el cónyuge. Una pareja puede estar enfrentada y, muy probablemente, el amor por sus hijos permanezca intacto y sea recíproco y fructífero.

Castigar al hijo a no ver a uno de sus padres por las faltas que éste ha cometido con otra persona distinta a él, aunque sea el otro padre, es una tremenda injusticia. En la Edad Media se castigaba a los hijos por las faltas cometidas por los padres. Hemos vuelto a ella gracias al fundamentalismo feminista y a los políticos que lo alientan sin cesar con actuaciones y leyes como la del maltrato o el anteproyecto en cuestión.

4.- La custodia compartida, tal como es entendida en el anteproyecto de ley elaborado por el PSOE y por las declaraciones de sus responsables, sólo es un avance en cuanto supone de aplicación de una terminología en sí y poco más. En la práctica, será ineficaz salvo un exiguo número de casos. Eso es así porque se contemplan determinadas exigencias que, de aprobarse, la reducirán drásticamente. Analicémoslas: