Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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La directora de Registros y Notariado defiende la custodia compartida

LA VOZ DE GALICIA 06/11/2004 | A Coruña

El Gobierno espera que la nueva Ley del Divorcio entre en vigor en febrero

«La sociedad demanda un divorcio sin culpables», destacó Pilar Blanco-Morales

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Pilar Blanco-Morales, directora general de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia, defendió ayer la custodia compartida como un sistema en el que el interés de los hijos prevalece «sobre cualquier necesidad de venganza o de saldar cuentas y rencillas».

Blanco-Morales, que ofreció una conferencia en el Colegio Notarial de Galicia sobre las nuevas estructuras familiares, solicitó a quienes critican la reforma de la Ley del Divorcio que «piensen en los menores».

Apuntó que «no se trata de que el niño esté tres días con el padre y cuatro con la madre», sino de «promulgar la corresponsabilidad en el bienestar y la educación de los hijos», dijo, ya que «cuando hay un divorcio, se deja de ser marido y mujer, pero no padre y madre».

Acuerdo mutuo

La directora del Notariado señaló que «padres divorciados responsables» ya están haciendo uso de esta fórmula y advirtió de que, en cualquier caso, para su aplicación será necesario el acuerdo mutuo entre los cónyuges.

En referencia a las protestas de la Iglesia, Blanco-Morales consideró «muy positivo que todo el mundo exprese sus opiniones», si bien atribuyó parte de la polémica generada en torno a la reforma legislativa a que «tenemos arraigado que tras un divorcio hay una culpa».

Por contra, sobre el proyecto de ley, que el Gobierno confía que pueda entrar en vigor en el mes de febrero, ya que pasará a trámite parlamentario la próxima semana, dijo que «persigue consagrar la libertad y la responsabilidad».

«Desde hace 25 años, la sociedad española se ha hecho más abierta, más plural, más rica y también más compleja», subrayó antes de indicar que «la sociedad hoy demanda un divorcio sin culpa ni culpables; a nadie se le pregunta por qué se casa, no tiene sentido tampoco preguntarle por qué se separa».