Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Una juez de Barcelona concede la custodia de un niño a su padre

y obliga a la madre a pasar pensión alimenticia.

BARCELONA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

Una juez de Barcelona ha dictado una sentencia poco habitual al conceder la guarda y custodia de un hijo que acaba de cumplir siete años al padre en detrimento de la madre, obligando además a la mujer a pasar una pensión alimenticia a su ex marido.

Los abogados de la madre ya han recurrido el fallo ante la Audiencia de Barcelona.

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La sentencia, del Juzgado de Primera Instancia número 45 de Barcelona y a la que ha tenido acceso Europa Press, reconoce que fue la madre la que se ha cuidado "directamente del niño" antes de la crisis matrimonial que se zanjó con la separación de hecho en julio de 2003. Desde esa fecha, el menor estuvo conviviendo con el padre y la madre de forma alterna.

La decisión de la juez va en contra de los informes del fiscal, de los trabajadores sociales del SATAV (Servicio de Asesoramiento Técnico y de Atención a la Víctima), organismo dependiente de la Generalitat, y de la propia madre, que solicitó la guarda y custodia del menor. Por contra, la juez da la razón al padre, cuya abogada, Maria Assumpció Martínez Rogès, pidió que le fuera otorgada la custodia del niño.

Además de otorgar la custodia al padre, la juez también ha ordenado que la madre, que tiene un sueldo de 728 euros al mes, abone mensualmente la suma de 120 euros al padre en concepto de pensión alimenticia para el niño. Fuentes judiciales explicaron a Europa Press que dicha pensión es "prácticamente la mínima" que se concede para estos casos.

SEPARACION.

Tras la separación de la pareja, el niño, que empezó a atravesar "un estado de bloqueo emocional y baja autoestima", convivió con los dos progenitores alternativamente hasta que la juez dictó un auto de medidas previas en enero de este mismo año, en el que atribuyó la custodia al padre. Asimismo, tras la separación, la mujer empezó a trabajar, lo que no había hecho desde el nacimiento del niño.

La juez basó esta primera decisión en el hecho de que "para el menor la figura de referencia, tanto para los aspectos paternales como para bastantes maternales, era el padre" y porque fue el padre también el que "recabó la ayuda de profesionales" por el "estado de nerviosismo" del niño.

De hecho, desde pocas semanas después de la separación, el padre empezó a llevar semanalmente al niño a un psicólogo, medida que la madre no consideró necesaria, por lo que la juez considera que "el padre demostró una mayor capacidad protectora".