Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

España registra 30.000 divorcios al año, que cada vez afectan más a mayores de 50 años

Las rupturas han afectado a 4 millones de personas y, de ellas, un millón son menores Antes de que haya acabado de leer este artículo, como mínimo un par de matrimonios habrán puesto fin a su convivencia. Cada cuatro minutos se separa una pareja casada y las posibilidades de que este tiempo se reduzca aumentan cada año. Los últimos datos constatan que las rupturas matrimoniales crecieron, en el 2002, el 11% con respecto al año anterior: 73.500 separaciones y 41.500 divorcios. R. BARROSO./MADRID EFE

Publicado el

Pero desde que, en 1981,la Ley del Divorcio se puso en marcha en nuestro país las cifras hablan por sí solas: desde entonces más de 600.000 parejas se han divorciado.

Pero además, en los últimos años se está produciendo un singular cambio en estas rupturas: el aumento de separaciones y divorcios entre los mayores de 50 años, según constata la Asociación Española de Abogados de Familia (Aeafa).

En poco más de 23 años, la sociedad española ha ido abriendo la mano y ha aceptado que la ruptura del matrimonio ya no es una tragedia irreparable: el 72,8% de los españoles reconoce, en una encuesta realizada por el CIS, que aprueba el divorcio, incluso cuando existen niños pequeños de por medio. Las rupturas familiares han afectado, desde entonces, a más de cuatro millones de españoles, de los que más de un millón son menores.

Las causas del aumento de separaciones y divorcios en nuestro país hay que buscarlas, según señala la psicóloga Patricia Martínez, «en la precariedad de las relaciones de pareja generada sobre todo por el cambio cultural, la pérdida de valores religiosos y morales, la incorporación de la mujer al trabajo y la falta de colaboración de los hombres en las tareas domésticas».

Infelicidad

Así, mientras en los años 80, con la promulgación de la ley, la mayoría de las parejas alegaba para su divorcio situaciones de ludopatía, alcoholismo, infidelidad o malos tratos, hoy los expertos indican que la mayoría de las separaciones responde «simplemente» a la infelicidad de la pareja. Los matrimonios de hoy tienen mucha menos paciencia para aguantarse: el 52% por ciento no alcanza los diez años de vida, y muchos de los que llegan lo hacen con serias dificultades.

Así, no le faltaba razón al escritor Alejandro Dumas cuando afirmaba con ironía que «el matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos y, a menudo, tres...», porque cuando llega el momento en el que la infelicidad o el aburrimiento hacen mella en la pareja uno u otro cónyuge busca refugio en una tercera persona, lo que también da lugar a que uno de cada cinco niños provenga de una relación extramatrimonial.

Situaciones todas ellas que, por otra parte, están cambiando el perfil de la familia española: aumentan las monoparentales. Así, mientras en los años 80 las familias monoparentales estaban formadas principalmente por viudas, hoy las constituyen los padres o madres divorciados.

Por ello, porque las rupturas son una realidad que viven cada día más familias españolas, el anuncio del Gobierno de abrir la puerta al «divorcio directo de mutuo acuerdo» -con la supresión de la separación- ha sido bien recibido por algunos colectivos, como los Abogados de Familia para los que esta medida constituye una «reivindicación histórica».

Su presidente, Luis Zarraluqui, cree que «eliminará tensiones familiares que pueden generar situaciones de violencia doméstica».