Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Ruptura relación y venta vivienda

Consultas tributarias
07/02/2003

Debido a la ruptura de la relación que el consultante venía manteniendo con su pareja de hecho, aquél vende a ésta su participación en la propiedad de la vivienda habitual que compartían desde el año 2000. Al no haberse completado el plazo de tres años para la consideración de la vivienda como habitual, se pregunta si la ruptura de la relación puede considerarse como una de las circunstancias que necesariamente exigen el cambio de domicilio.

Publicado el

Nº. CONSULTA 0165-03

ORGANO SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas

FECHA SALIDA 07/02/2003

NORMATIVA RD 214/1999, Art. 51

DESCRIPCION Debido a la ruptura de la relación que el consultante venía manteniendo con su pareja de hecho, aquél vende a ésta su participación en la propiedad de la vivienda habitual que compartían desde el año 2000.

CUESTION Al no haberse completado el plazo de tres años para la consideración de la vivienda como habitual, se pregunta si la ruptura de la relación puede considerarse como una de las circunstancias que necesariamente exigen el cambio de domicilio.

CONTESTACION Al regular la deducción por la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual, el artículo 55.1.3º) de la Ley 40/1998, de 9 de diciembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y otras Normas Tributarias (BOE del día 10), establece que "se entenderá por vivienda habitual aquella en la que el contribuyente resida durante un plazo continuado de tres años.

No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo aquél carácter cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran circunstancias que necesariamente exijan el cambio de vivienda, tales como separación matrimonial, traslado laboral, obtención de primer empleo o de empleo más ventajoso u otras análogas."

En el mismo sentido se expresa el artículo 51 del Reglamento del Impuesto (aprobado por el RD 214/1999 de 5 de febrero, BOE del día 9), al disponer en su apartado 1 que: "con carácter general se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años.

No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas."

En el caso consultado, la cuestión planteada se concreta en determinar si la separación de una pareja de hecho o la ruptura de relaciones de amistad de dos personas que comparten vivienda constituyen una de las circunstancias análogas a las enumeradas y que necesariamente exigen el cambio de vivienda, configurándose como una de las excepciones a la exigencia de residencia en la misma durante un plazo continuado de, al menos, tres años.

En primer lugar, cabe indicar que no puede hacerse una asimilación sin más entre la separación matrimonial y la separación de una pareja de hecho. Las parejas de hecho carecen de regulación en nuestro ordenamiento jurídico.

Por el contrario, en el supuesto de separación matrimonial el Código Civil determina en su artículo 83 que la “sentencia de separación produce la suspensión de la vida común de los casados”. Por tanto, la Ley del 40/1998, al referirse a la separación matrimonial como una de las circunstancias que necesariamente exigen el cambio de vivienda, únicamente se limita a recoger una de las consecuencias legales de la separación matrimonial.

La expresión utilizada por el legislador –circunstancias que necesariamente exijan el cambio de vivienda- comporta una obligatoriedad en dicho cambio, lo que significa la concurrencia de circunstancias ajenas a la mera voluntad o conveniencia del contribuyente: no basta la concurrencia de cualquier circunstancia por la que convenga cambiar de domicilio, sino que debe concurrir alguna que obligue a ese cambio anticipado sin completar el período mínimo de tres años de residencia en la vivienda.

La separación por la ruptura sentimental o de amistad de una pareja de hecho, o de quienes comparten una vivienda, no puede equipararse –como ya se ha señalado anteriormente- a la separación matrimonial, de manera que suponga automáticamente la acreditación de circunstancias que obliguen al cambio de domicilio, sino que deberá valorarse cada caso para ver si, de las circunstancias concretas que concurren, puede derivarse que es indispensable la separación y, en consecuencia, el cambio de vivienda habitual anticipado al plazo mínimo de los tres años, lo que conllevaría el mantenimiento de las deducciones practicadas por la adquisición de vivienda habitual.

En caso contrario se perdería el derecho a las deducciones practicadas y, tal como establece el artículo 57 del Reglamento, el consultante estaría obligado a sumar a la cuota líquida estatal y a la cuota líquida autonómica o complementaria devengadas en el ejercicio en que se hayan incumplido los requisitos las cantidades indebidamente deducidas, más los intereses de demora a que se refiere el artículo 58.2.c) de la Ley 230/1963, de 28 de diciembre, General Tributaria.

Lo que comunico a Vd. con el alcance y efectos previstos en el apartado 2 del artículo 107 de la Ley General Tributaria.