Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Falsos abusos sexuales a menores

M.Bargadà; O. Llopart; I.Mirasol; J.Tomàs

( Equipo Psiquiatría Infantil Hospital Valle Hebrón Barcelona)

INTRODUCCIÓN

El importante aumento de los casos de abusos sexuales infantiles ( ASI ) que se detectan últimamente, y el problema social que generan, hacen pensar que es una problemática nueva que comienza a manifestarse paralelamente en los cambios a nivel social y cultural de las últimas décadas.

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Las acusaciones comienzan después de comenzar las acciones legales de separación.

El niño suele tener menos de 8 años. Se ha de tener cuidado cuando el niño tiene más de 7 años, ya que a partir de esta edad tiene capacidad de deformar fácilmente las cosas. A menudo en los acusados no son presentes las características de personalidad que son frecuentes en los abusadores.

A menudo el experto confirma el abuso. Comienzan los problemas con la Justicia con todas las consecuencias para el niño.

Nuevas exploraciones Procesos legales con jueces, abogados, asistentes sociales, psicólogos, médicos psiquiatras, forenses, etc... que al mismo tiempo ayuda, más todavía, a que el niño adquiera una posición dentro del ámbito familiar.

Normalmente el progenitor que hace la demanda explica una serie de actitudes del niño, por ejemplo:
El niño no acepta las visitas legalmente establecidas, no quiere ir a casa del padre (normalmente, aunque en la actualidad también se encuentran demandas en las que, dicen, que el niño no quiere ir con la madre)llora, después se vuelve nervioso, agresivo, dominante, no se deja tocar, no quiere que le bañen, dice que le hacen daño los genitales.

Comienza la sospecha de abuso sexual por parte de uno de los progenitores, y cuando toda esta información se adivina, se encuentra que la madre/padre, han hecho preguntas inductivas y han llegado a conclusiones o miedos que intentan que el niño las aclare, dando una oportunidad de que las afirme, sin saber demasiado que está afirmando.

También el demandante expone una serie de síntomas que el niño presenta:
Agresividad, presencia de enuresis, episodios de rebeldía, trastornos del sueño, etc.

Sintomatología que el profesional se ha de plantear a qué es debida, ya que no hay síntomas específicos de abuso y pueden ser debidos al proceso de separación, a sus posibles sentimientos de culpa hacia esta separación, a la no aceptación de la pareja del padre/madre, al miedo a perder afecto i/o, atención de un progenitor, a la presencia de otros hijos, a los cambios de domicilio etc...

Todas estas cuestiones, manipuladas o inducidas por uno de los padres, a veces muy angustiados o con grandes sentimientos de fracaso, hace que la información del niño no sea verídica.

Es muy importante no olvidar la edad evolutiva del niño, ya que la inducción, la manipulación y algunas respuestas no se pueden dar según en qué momento madurativo se encuentra el niño.

Hay, por su parte, la incomprensión total de lo que está pasando. O incluso, el niño puede confirmar las acusaciones, para obtener la aprobación del progenitor que le pregunta. No presencia de trastorno. Estos niños pueden presentar, los mismos problemas que acostumbran a presentar los que realmente han estado abusados:
Transtornos del desarrollo.
Trastornos emocionales.
Trastornos del comportamiento