Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Escrito dirigido a los portavoces de los Grupos Parlamentarios

Señoría:

Quisiéramos presentarles un tema para el debate pues creemos que es necesario e imprescindible modificar la legislación de la pensión de viudedad de la Seguridad Social sobre todo para los divorciados/as casados en segundas nupcias.

Somos ya muchas, demasiadas, las personas divorciadas a las que nos afecta esta cuestión.

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Y si lo hubo, ser una viuda más, concurrente con la otra/s y en inmensidad de casos bastante mejorada sobre la única viuda o última esposa.

¿Es que en este país existe la poligamia y no esta penada legalmente? Si no existe la poligamia, ¿cómo está obligada a compartir la única viuda (última esposa) su pensión de viudedad con anterior/es ex esposas/os pero que nunca serán viudas/os?

¿Qué marido o esposa que en tiempos de matrimonio hizo un plan de pensiones o seguro de vida poniendo como beneficiario a su cónyuge, continuó con el mismo beneficiario después del divorcio? Y todavía rizando más el rizo ¿quién pone como beneficiaria/o de su seguro de vida o plan de pensiones contratado después del divorcio, al ex esposa/o?

Pues todo esto que no entendemos, ocurre con la pensión de viudedad. Algunos que defendiendo la postura actual de la Seguridad Social intentan justificar la pensión de viudedad para las ex esposas/os alegan que es lógico al ser un beneficio social.

Yo digo que no es un beneficio social, sino un perjuicio social para el único/a viudo/a final pues el hombre o mujer que se casa con un divorciado/a está en desigualdad e inferioridad ante la pensión de viudedad que si se casa con un soltero/a.

Y entiendo que esta desigualdad es anticonstitucional al no haber igualdad de derechos ante la pensión de viudedad entre las personas que se casan con divorciados/as y los que se casan con solteros/as. Pero además en este Estado laico prima el matrimonio católico sobre el civil y no a la inversa pues se beneficia a los ciudadanos/as que se casan con solteros/as sobre los que lo hacen con divorciados/as.

Al no querer reconocer y admitir que a efectos de la pensión de viudedad prevalece el matrimonio católico sobre el único legal, el civil. Hasta hace bien poco tiempo a las familias de separados o divorciados legalmente, se nos llamaba familias desestructuradas.

Eso sí, hasta que al Príncipe de España se le ocurrió proponer matrimonio a una divorciada que a su vez procede de un matrimonio de divorciados y no se volvió a oír lo de familias desestructuradas.

La pensión de viudedad es un beneficio social pero solo para las personas que estuvieron cotizando. No es un beneficio social universal, como la sanidad pública. Quién cotizó para ello, por lo menos debe de poder designar única beneficiaria de su pensión de viudedad a su única viuda (última esposa).

Que la pensión de viudedad, legal y realmente sea así, es debido a la “Ley 30/1981, de 7 de julio, por la que se modifica la regulación del matrimonio en el Código Civil y se determina el procedimiento a seguir en las causas de nulidad, separación y divorcio” (B.O.E. nº 172 de 20 de julio de 1981), que en la Disposición Adicional 10ª, dice:

“CON CARÁCTER PROVISIONAL EN TANTO SE DE UNA REGULA- CIÓN DEFINITIVA en la correspondiente legislación en MATERIA DE PENSIONES Y SEGURIDAD SOCIAL, regirán las siguientes normas:” y lo especifica en la norma 3ª, como legalmente ahora se está aplicando.

¿PERO ES QUE DESDE 1981 TENEMOS UNA NORMA DE CARÁCTER PROVISIONAL?

¿CUÁNDO SE LE VA A DAR LA REGULACIÓN DEFINITIVA QUE DICE LA LEY 30/1981?

¿ES QUE ESTE COLECTIVO GRANDÍSIMO DE SEPARADOS/DIVOR- CIADOS NO PODEMOS SOLICITAR Y EXIGIR QUE SE LE DE UNA REGULA- CIÓN DEFINITIVA?