Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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LA IMPORTANCIA DEL PADRE EN LA VIDA DE LOS HIJOS

Julio Bronchal, psicólogo especializado en infancia y conflicto familiar.

estarconmishijos@yahoo.es
www.quieroestarconmishijos.tk

"No creo que exista en la niñez necesidad mayor que la protección de un padre"
Sigmund Freud

"Para un niño, el padre es un gigante desde cuyos hombros puede divisar el infinito"
Perry Garfinkel

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Los estudios de Biller (1974) , Hetherington, Camara y Featherman (1983) , Hetherington, Cox y Cox (1978) señalan que los resultados académicos de los hijos varones se ven afectados negativamente por la no presencia del padre.

Bisnaire, Firestone y Rynard (1990) señalan en su estudio que el acceso a ambos padres después de la separación era el factor que mejor protegía a los niños del descenso en su rendimiento académico.

También sugiere la investigación que la ausencia del padre está asociada a insidiosos efectos a largo plazo en el desarrollo psicosexual de los hijos.

Biller & Weiss, (1970) informan de actitudes inapropiadas hacia los roles sexuales. Tendencia hacia la promiscuidad y dificultades en las relaciones de pareja es el resultado encontrado en los trabajos de Hetherington (1972) , Hetherington et al. (1978) y Wallerstein y Kelly (1980) .

Parece ser que la ausencia del padre es un factor de riesgo en lo que se refiere al proceso de transición que comienza en la adolescencia y termina en una inserción exitosa en la comunidad.

Los estudios sobre los efectos del padre en la estabilidad psicológica y emocional de los hijos apuntan hacia la conclusión de que la privación paterna se asocia con una mayor probabilidad de que los niños presente desórdenes emocionales en diferentes estadios de su desarrollo evolutivo (Baydar, 1988 ; y también Amato, 1991 ).

La ausencia del progenitor ha sido asociada por el Dr. Parish, citando a otros autores también, con trastornos mentales en el niño, ansiedad, tensión depresión y enfermedades psicosomáticas (Cartwright, Glenn F., 1993), con dificultades en el ajuste escolar (Felner, Ginter, Boike & Cowen), dificultades en el ajuste social (Fry & Grover), dificultades en el ajuste personal (Covell & Turnbull) y disminución de la autoestima en los niños .

Duncan Timms (University of Stockholm, 1991) realizó un seguimiento de todos los niños nacidos en Suecia en 1953, durante 18 años. Se le hizo un psicodiagnóstico a cada uno de estos 15.000 niños a intervalos regulares. Los que presentaron un grado mayor de disfunción psicológica fueron varones nacidos de madre soltera y que crecieron sin padre.

Son convergentes con estas conclusiones los resultados de un seguimiento de más de 17.000 menores de 17 años que realizó en Estados Unidos el National Center for Health Statistics (1988 National Health Interview Survey of Child Health): el riesgo de disfunción psicológica (problemas emocionales y/o de conducta) es significativamente más alto para niños que han crecido sin padre (entre 2 y 3 veces más alto) (Dawson, 1991 ).

Ronald y Jacqueline Angel, investigadores de la Universidad de Texas, publicaron un trabajo en 1993 en el que evalúan los resultados de todos los estudios cuantitativos que analizaron los efectos de la ausencia paterna. Dicen: "El niño que crece sin padre presenta un riesgo mayor de enfermedad mental, de tener dificultades para controlar sus impulsos, de ser más vulnerable a la presión de sus pares y de tener problemas con la ley. La falta de padre constituye un factor de riesgo para la salud mental del niño" (Angel & Angel, 1993 ).

Otra fuente de datos proviene de la investigación sociológica norteamericana que, basándose en datos empíricos, también alerta sobre las consecuencias de los “hogares sin padre” (fatherless homes).

Así estudios realizado por diversas instituciones norteamericanas, públicas y privadas, concluyen que, frente a un niño que conserva el contacto y la relación con su padre, un niño crecido sin padre:

§ es 5 veces más propenso a cometer suicidio,

§ 32 veces más propenso a irse de casa,



§ 20 veces más propenso a tener desordenes de conducta,

§ 14 veces más propenso a cometer actos de precocidad y abuso sexual,

§ 9 veces más propenso a abandonar los estudios,

§ 10 veces más propenso a abusar de substancias quimicas y drogas,

§ 9 veces más propenso a acabar en una institución estatal,

§ 20 veces más propenso a acabar en prisión.

Las amenazas, que pesan sobre los niños privados de la presencia paterna, parecen apoyar la tesis de la necesidad y conveniencia para los menores de la presencia del progenitor varón en su vida cotidiana. Si los padres están separados la solución que mejor viene a garantizar esta necesidad del menor es la proporcionada por la Custodia Compartida.

Todas las evidencias anteriormente aportadas no hacen más que demostrar empíricamente lo que es una intuición fácilmente comprensible: el niño precisa, para una evolución armónica, y para afrontar todas las tareas evolutivas pendientes, el modelo, la presencia, el afecto y el apoyo de ambos progenitores.

Cada uno de ellos está llamado a favorecer desde roles complementarios, exclusivos, insustituibles y únicos la perfecta evolución de la personalidad de sus hijos.

Benazir Bhuto, la que fue primer ministro de Pakistán hacía las siguientes reflexiones sobre la enorme influencia que su padre tuvo en su vida, reflexiones que sirven para finalizar nuestro artículo:

“Supongo que el factor aislado más importante de mi crianza fue la sensación de seguridad y confianza que mi padre infundió a todos sus hijos. Aunque yo dijese la cosa más estúpida, él la escuchaba con tanta atención como si fuera la reflexión más profunda”