Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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GRABACIONES APORTADAS CON DEMANDA DE SEPARACION

MADRID AP/03

11- 1-2002
PRUEBA ILEGITIMA

GRABACIONES APORTADAS CON DEMANDA DE SEPARACION

Ponente: Abad Arroyo, MP..- Rº 383/2001
No es aplicable la eximente del art. 20.7 del CP

Publicado el

Sentado lo anterior, entiende esta Sala que la absolución del acusado Ricardo C. procede por aplicación del principio in dubio pro reo, al no haber quedado probado de forma indubitada que aquél, a pesar de ser el Letrado firmante de la demanda de separación, conociera que las cintas litigiosas y su transcripción habían sido incorporadas a la demanda de separación.

A tal efecto nos remitimos al acta del juicio oral y a las declaraciones prestadas, tanto por ambos acusados, como por el testigo Sr. Z., de las cuales sólo cabría concluir que fue éste y no el acusado, quien recibió al Sr. V. en un primer contacto, que fue D. Luis Z. y no el acusado, a quien se entregaron las cintas y, que éste y no el acusado, acordó su transcripción, su posterior protocolización notarial y su aportación con la demanda de separación, a pesar de que dicho letrado, en su condición de tal y como señaló en el acto del juicio, conocía que no se podían interceptar las comunicaciones telefónicas sin autorización judicial y que la aportación de las cintas con la demanda de separación podría ser constitutiva de delito.

Ante tales manifestaciones y constando que no sólo el acusado Ricardo C., sino también otros letrados del despacho del Sr. Z., tuvieron contacto con las cintas y realizaron diferentes cometidos en el procedimiento matrimonial, no se considera ajustado a Derecho condenar al Sr. C. por ser el firmante de la demanda de separación, sin tener constancia fehaciente de que aquél conocía los términos de la misma, máxime cuando la dirección del procedimiento y todas las decisiones sobre las grabaciones fueron tomadas por el Sr. Z. Bien es cierto que el acusado Ricardo C., en la declaración prestada en fase de instrucción, mantuvo una versión diferente, en la que se atribuía una mayor relación con Fernando R. V. y con su proceso de separación; sin embargo, en el acta del juicio no consta que el acusado fuera interrogado sobre tales contradicciones y por ende esta Sala no puede, ni debe, entrar a valorarla.

En consecuencia, es posible, incluso probable, que el acusado conociera la aportación de las cintas junto con la demanda de separación del Sr. R. V.; pero también lo es que, precisamente por el evidente carácter delictivo de tal aportación, se buscara a un tercero que firmara la demanda ignorando el riesgo que con ello corría de cometer tal delito y decimos que el carácter delictivo era evidente para un letrado puesto que si bien el secreto profesional justifica que conociendo la comisión de un delito --cual es el previsto en el art. 197-- no lo denuncie, ello no puede extenderse ilimitadamente permitiendo cualquier conducta, aun ilícita, para defender los intereses de su cliente, cuestión que obviamente no ignora un profesional del Derecho.

Por último, señalar que tampoco escapa a este Tribunal la posibilidad de que por parte del acusado y el Sr. Z. se haya cometido un fraude procesal, presentando como responsable a este último cuando ya no es posible su imputación al haber transcurrido el plazo de prescripción de tres años aplicable en atención al delito cometido.

En cualquier caso, ello no obsta para que este Tribunal albergue la duda racional ya apuntada que conlleve, por aplicación del principio in dubio pro reo, la absolución del acusado procediendo, en consecuencia, la desestimación de los recursos de apelación examinados.

Tercero. Queda un último motivo de impugnación contra la sentencia de instancia y es el referido a la suma fijada en concepto de indemnización por daños morales a favor de D.ª Dolores S., considerada por ésta insuficiente.