Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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GRABACIONES APORTADAS CON DEMANDA DE SEPARACION

MADRID AP/03

11- 1-2002
PRUEBA ILEGITIMA

GRABACIONES APORTADAS CON DEMANDA DE SEPARACION

Ponente: Abad Arroyo, MP..- Rº 383/2001
No es aplicable la eximente del art. 20.7 del CP

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De igual forma ha de mantenerse la agravación contemplada en el punto 3.º del art. 197 del CP al quedar plenamente acreditado que el acusado difundió el contenido de las mismas, tanto al hermano de D.ª Dolores, como posteriormente a los distintos profesionales del despacho de abogados que se hizo cargo del proceso de separación matrimonial, permitiendo que tales conversaciones fueran transcritas, protocolizadas por un Notario y aportados con la demanda de separación.

Ninguna duda cabe a este Tribunal, como tampoco le cupo en su momento al juez de instancia, sobre la imposibilidad de apreciar la concurrencia del error invencible de prohibición que se postula y ello, no sólo porque expresamente el testigo Sr. Z. afirmó que la posibilidad de incurrir en delito le fue advertida por él acusado, sino también porque el acusado es persona con un elevado nivel y formación cultural, que concretamente se ha desarrollado profesionalmente en el ámbito de las comunicaciones, siendo por ello impensable que pudiera, ni tan siquiera, dudar sobre la ilicitud de su conducta.

Finalmente debe rechazarse la ya citada eximente del art. 20.7 del CP ya que, tal y como se recoge en la sentencia del TS de 14 May. 2001 que de forma extensa y magistral analiza un supuesto muy similar al presente, el art. 197 del CP describe un delito en el que el sujeto activo del tipo es «el que» realice alguna de las acciones típicas, es decir, cualquier persona sin distinción y sin excepción y el sujeto pasivo es «otro» cualquiera que sea este otro sin exclusión alguna, siendo significativo que en el CP vigente haya desaparecido incluso la dispensa penal que favorecía a padres o tutores respecto del descubrimiento de secretos de sus hijos o menores que se hallaren bajo su dependencia que figuraba como excepción en el art. 497 del CP de 1973, lo que evidencia que ningún tipo de relación, ni las vicisitudes que puedan surgir en su desarrollo, constituye excusa absolutoria o causa de justificación que exima de responsabilidad penal a quien consciente y voluntariamente violente y lesione el bien jurídicamente protegido por la norma penal, por todo lo cual procede la desestimación del recurso objeto de examen.

Segundo. Pasamos, así, a examinar el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal, así como el formulado por la representación de D.ª Dolores S. respecto al pronunciamiento de la resolución impugnada que acuerda la absolución del acusado Ricardo Emilio C. A. del delito de revelación de secretos por el que había sido acusado.

Con carácter previo este Tribunal se ve en la necesidad de resaltar que, aun cuando se trata de un argumento harto manido en las sentencias dictadas resolviendo recursos de apelación, es lo cierto que los órganos judiciales que dictan tales resoluciones, aun cuando gozan de absoluta libertad para valorar las pruebas sin vinculación alguna derivada de los hechos declarados probados en la sentencia de instancia, están muy limitados y ello no sólo por la relación mediata con las pruebas practicadas en la primera instancia, sino por la vinculación que existe con lo documentado en la causa y la imposibilidad real de formular preguntas a los distintos deponentes.

Esta disertación previa pretende justificar el sentido de esta resolución en la que se va a confirmar el pronunciamiento absolutorio objeto de impugnación, si bien no por las razones que llevaron al juez a quo a dictarlo, puesto que entiende este Sala que es imposible, dado el contenido de las grabaciones, que quien las escuchara --sea letrado o cualquier otra persona con una formación elemental-- pudiera representarse la hipótesis de que se hubieran obtenido por medios lícitos, principalmente porque no conocemos método lícito alguno por el que se puedan grabar las conversaciones de un tercero, si no es con el conocimiento y consentimiento de éste.