Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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El TSJC condena a un hombre a pagar más pensión a su ex tras ocho años de separación

12 de noviembre de 2003

BARCELONA, 12 (EUROPA PRESS)

(Nota: El divorcio no rompe el vínculo económico según parece...)

Publicado el

El Tribunal Superior de Justicica de Catalunya (TSJC)considera que las obligaciones de los cónyuges pueden incrementarse tras la separación.

Así lo ha señalado el Alto Tribunal catalán en una sentencia de octubre de 2000 en la que, por primera vez, reconoce a una mujer el derecho a aumentar la pensión compensatoria que recibe de su ex marido ocho años después de la sentencia de separación.

Es la primera vez que el TSJC se pronuncia en este sentido sobre esta cuestión puesto que la doctrina y la jurisprudencia existente hasta ahora interpretaba las normas de forma que la modificación de pensión compensatoria, tras la separación, podía ser a la "baja" pero nunca "al alza".

Esta interpretación restrictiva del artículo 84 del Código de Familia que señala que "la pensión compensatoria tiene que ser disminuida si quien la percibe pasa a mejor fortuna o quien la paga a peor fortuna" se basaba en que la pensión viene a compensar la situación de desigualdad que provoca la ruptura en uno de los cónyuges.

Sin embargo, no responsabilizaba al cónyuge deudor --en este caso al marido--, en el supuesto de que, con posterioridad, esta desigualdad económica se acrecentara tras la separación.

En esta sentido, en cambio, el Alto Tribunal catalán ha modificado su criterio y aumentado la pensión compensatoria que el marido ha de pagar a su ex mujer de 30.000 pesetas (180 euros)a 50.000 pesetas (unos 300 euros), ocho años después de la separación.

SEPARACION.

El matrimonio de M.M., de 63 años y de M.G.G, de 62, quedó disuelto mediante sentencia de 14 de junio de 1995 por el Juzgado de Primera Instancia 1 de Santa Coloma de Gramanet.

Dicha sentencia de separación acordaba que el marido debía pasar una pensión de alimentos de 20.000 pesetas (120 euros) para sus dos hijas y 30.000 pesetas (180 euros) a su mujer en concepto de pensión compensatoria. Unas cantidades que quedaron fijadas en base a los ingresos que percibía en ese momento el esposo, que se encontraba en paro.

Cuatro años más tarde, el hombre acudió a los tribunales solicitando que lo liberasen de la obligación de pagar pensión a sus dos hijas, ya que una de ellas ya estaba casada y la otra de 24 años, tenía recursos para asumir sus necesidades "pecuniarias".

El juez le dio la razón y dejó sin efecto el pago de la pensión de alimentos al tiempo que confirmaba las 30.000 pesetas que debía seguir pagando a su ex esposa.

AUMENTO.

Entonces fue la ex mujer, quien siempre se había dedicado al cuidado de la casa y los hijos y por lo tanto no contó con ningún tipo de ingresos durante el matrimonio, quien acudió a la justicia reclamando un aumento de la pensión.

Sus argumentos se basaban en que el cálculo de la pensión se realizó a partir de la prestación del paro que cobraba su marido. Sin embargo, se trataba de una situación transitoria en el proceso de prejubilación tras el cual su ex marido percibiría unos ingresos considerablemente mayores.

En primera y segunda instancia rechazaron su recurso pero el TSJC lo ha acogido. Según el Alto Tribunal catalán, en este caso, se debió haber tenido en cuenta que el marido, al alcanzar los 65 años percibiría una pensión de jubilación de 180.000 pesetas (1.080 euros), y tomar esta base para calcular la pensión y no las 122.000 pesetas del subsidio de desempleo que cobraba en el momento de la separación.