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El fiscal solicita dos años de prisión para un padre que huyó con su hijo

EL VIGUÉS ALEJANDRO URCERA PERMANECIÓ MÁS DE TRES AÑOS ESCONDIDO EN VENEZUELA CON SU PEQUEÑO

J. Conde / FARO DE VIGO

De dos a nueve años de prisión fueron las penas reclamadas ayer a Alejandro Urcera en el juicio seguido en el Juzgado de lo Penal número uno de Vigo por la presunta comisión de cuatro delitos relacionados con la huida a América que en 1997 protagonizó con su hijo de 13 meses de edad ante la negativa de su ex esposa a ampliar el régimen de visitas al niño.

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Dos años de cárcel solicitó el ministerio fiscal por desobediencia grave a la justicia y lesiones a su propio hijo, mientras que las acusaciones particular y popular (ésta ejercida por el Ayuntamiento de Vigo) elevaron a nueve años la petición de condena al entender que se había producido una extorsión a la ex esposa y un quebrantamiento del deber de custodia.

El juicio quedó visto para sentencia.

Tras diez horas de juicio oral, en el que declararon una docena de testigos, quedó probado que Alejandro Urcera aprovechó el régimen de visitas a su hijo para emprender una huida con éste que se prolongó por espacio de tres años y dos meses y medio.

El acusado reconoció que el 1 de febrero de 1997 se marchó con su pequeño en coche hasta Marsella y de ahí en avión hasta Nueva York, haciendo escala en Bruselas. Ya en Estados Unidos utilizó otro vehículo para dirigirse a Texas y de ahí a Venezuela, donde Urceda reconoció que residió con su hijo hasta que el 18 de abril de 2000 ambos regresaron a Vigo.

El acusado justificó su huida al considerar injusto el régimen de visitas impuesto por el juzgado de Familia -dos horas los martes y jueves y otras dos sábados alternos- y ante las continuas denuncias judiciales de su ex esposa por cualquier retraso en la devolución del pequeño.

Su ex compañera, en una declaración que en ocasiones se entrecortaba por las lágrimas, describió la angustia y la desesperación que le ocasionó la desaparición e ilocalización de su hijo, al que había amamantado hasta ese día.

El testimonio de dos psicólogas sobre el informe que habían elaborado para conocer los daños, sobre todo de carácter afectivo, causados al pequeño durante tan prolongada separación de su madre elevó el tono de la sesión, en la que declararon el padre, hermanos y amigos del acusado.

Un médico psiquiatra cuestionó la conclusión de este informe y de otros que se añadieron al sumario y fueron realizados por especialistas de Estados Unidos.

En las conclusiones, el fiscal añadió a su petición de pena contra el acusado la solicitud de un año de prisión por un delito de lesiones a su hijo, después de que las psicólogas apreciaran "malos tratos psicológicos por tenerlo apartado de su madre sin ninguna explicación".

Asimismo, reclamó 30.000 euros de indemnización por "daños psíquicos graves".

El ministerio fiscal, sin embargo, no quiso considerar los supuestos apoyos logísticos y ayudas que Alejandro Urcera tuvo durante su estancia en Venezuela, mientras su familia y su ex esposa se reunían en Vigo para negociar un acuerdo. Tampoco "considero probadas las coacciones que hubo", dijo el fiscal en referencia a las supuestas presiones a la madre del pequeño para volver a verlo.

El acusado, añadió, "antepuso su interés personal al beneficio del menor".

Protagonista de originales protestas

Alejandro Urcera prosiguió su lucha para reclamar un régimen de visitas más justo después de regresar a España. Este vigués, que preside el colectivo SOS Papá, permaneció encaramado a la escultura ecuestre de la Plaza de España de Vigo durante trece horas.

En otra ocasión hizo una simulación de quemarse a lo bonzo durante una protesta en Porriño y también protagonizó, entre otras acciones, una cacerolada ante las dependencias judiciales viguesas.

"Mi caso demuestra lo injusto y parcial de la ley. De hecho, ahora llevo tres años y medio sin ver a mi hijo por que su madre se lo llevó con ella a Estados Unidos.

La última vez que lo vi fue en una comisaría.
Sin embargo, la ley no va contra ella, al permitirle incumplir el régimen de visitas. Si lo hace una mujer no es delito.

Por ejemplo, la Ley de Sustracción de Menores, aprobada en diciembre pasado, se aplica sólo contra los padres, porque la custodia de los hijos se da normalmente a las madres", señalaba ayer Alejandro Urcera antes de iniciarse el juicio contra él.

Respecto a las supuestas lesiones psicológicas causadas a su hijo, el acusado aseguró que "el niño estaba como una rosa cuando regresó a España".

El acusado recibió ayer el apoyo de otros padres que también se sienten perjudicados por la legislación que regula la patria potestad de los menores cuando se rompen las relaciones entre sus progenitores.

El fiscal, por su parte, acusó a Urcera de utilizar a su hijo como "moneda de cambio" en el conflicto que desde hace años mantiene con su ex mujer.

(NOTA: ¿Quién evaluará y reparará el daño hecho al niño al separarlo de su padre por más de tres años?)