Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Los bienes gananciales

Introducción

A continuación exponemos cuáles son los bienes que pertenecen de forma conjunta e indistinta a los esposos.

Como regla general (artículo 1.361 del Código Civil), se presumen gananciales los bienes existentes en el matrimonio, mientras no se pruebe que pertenecen únicamente al marido o a la mujer

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El Código Civil también prevé otras normas para la determinación de los bienes gananciales a tener en cuenta, y son las siguientes:

a) Los bienes que se adquieran mediante precio o contraprestación en parte ganancial y en parte privativo, corresponderán una parte al cónyuge que puso su dinero procedente de su patrimonio privado y la otra a la sociedad de gananciales, en proindiviso, es decir, en proporción a la procedencia de esas aportaciones.

b) Los bienes adquiridos por uno de los cónyuges por precio aplazado serán gananciales si el primer desembolso tuviera ese carácter aunque los plazos restantes se satisfagan con dinero privativo. Si por el contrario, el primer desembolso tuviera carácter privativo el bien será de esta naturaleza.

c) Los bienes comprados a plazos por uno de los cónyuges antes de comenzar la sociedad tendrán siempre ese carácter privativo, aun cuando la totalidad y parte del precio aplazado se satisfaga con dinero ganancial. Se exceptúa la vivienda familiar y el ajuar que corresponderán una parte al cónyuge que puso su dinero procedente de su patrimonio privado y la otra a la sociedad de gananciales, en proindiviso, es decir, en proporción a esas aportaciones.

d) Las edificaciones, plantaciones y cualesquiera otras mejoras que se realicen en los bienes gananciales y en los privativos tendrán el carácter correspondiente a los bienes a que afecten, sin perjuicio del reembolso del valor satisfecho. No obstante, si la mejora hecha en bienes privativos fuese debida a la inversión de fondos comunes o a la actividad de cualquiera de los cónyuges, la sociedad será acreedora del aumento del valor que los bienes tengan como consecuencia de la mejora, al tiempo de la disolución de la sociedad o de la enajenación del bien mejorado. Lo mismo sucederá con los incrementos patrimoniales incorporados a una explotación, establecimiento mercantil u otro género de empresa.

e) Los cónyuges de mutuo acuerdo podrán atribuir la condición de gananciales a los bienes que adquieran a título oneroso durante el matrimonio, cualquiera que sea la procedencia del precio o contraprestación y la forma o plazos en que se satisfagan. Si la adquisición se hiciere en forma conjunta y sin atribución de cuotas, se presumirá su voluntad favorable al carácter ganancial de tales bienes.

La importancia de la determinación de la naturaleza de los bienes aflora en el momento en que se produce la liquidación de la sociedad, ya sea por el cese de la convivencia de los esposos (separación o divorcio) o por defunción de uno de los miembros de la pareja. Es entonces cuando deberán delimitarse los bienes que pertenecen a la sociedad, las deudas que ésta mantiene frente a terceros y contra el patrimonio privativo de los esposos, y liquidarlas a cargo de ésta antes de proceder a la división del patrimonio con la adjudicación de bienes a los esposos.