Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Escrito al TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
EXCMO. SR. MINISTRO DE JUSTICIA
MADRID

Asunto: VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS ECONOMICOS DE LOS MENORES E HIJOS, EN GENERAL, DE MATRIMONIOS SEPARADOS Y DIVORCIADOS Y A PUNTO DE SEPARARSE O DIVORCIARSE

PETICIÓN EXPRESA DE LA RETIRADA DEL LIBRO:
LA SEPARACIÓN MATRIMONIAL, PUBLICADO POR EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO

Publicado el

CUARTA REFLEXION: “ Nuestros hijos debieran saber, por boca de los jueces, que sus padres se separan y divorcian porque lo permite la ley.”

 

Quizá estamos avanzando sobre el estudio del libro cuya retirada exigimos, pero a nuestros hijos les está privando el estado español de su derecho constitucional de que los autos y sentencias, que les afectan, sean pronunciadas en audiencia pública y que les cuenten los jueces los motivos de sus decisiones. Este derecho de nuestros hijos es el que se contempla en el artículo 120.3 de la Constitución española:

 

“ Las sentencias serán siempre motivadas y se pronunciarán en audiencia pública “.

 

Los jueces deben explicar sus decisiones a nuestros hijos, no los padres, no las madres, no asistentes sociales, no trabajadores, voluntarios o no, de puntos de encuentro, no psicólogos, etc. Es muy grave que el estado no explique sus decisiones a nuestros hijos. Entendemos, según la Constitución española, que es el juez el único legalmente capacitado para explicárselas.

 

Hechos estos pequeños comentarios y reflexiones, pasemos a resaltar a algunos aspectos del libro de referencia, que no son correctos.

 

NO ES CORRECTO LEGALMENTE

 

1.- En su página 3, en la introducción y luego, en dos capítulos, se habla de las ventajas e inconvenientes de elegir entre una separación de mutuo acuerdo y otra contenciosa.

La separación de mutuo acuerdo es una de las varias posibilidades  que existen para separarse y es más, sabemos que muchas son impuestas, sobre todo cuando es sólo uno de los esposos o cónyuges el que quiere separarse. Hay intereses económicos detrás de esta imposición de muchas,  en teoría, separaciones de mutuo acuerdo. El que quiera separarse que pague los gastos de su separación, ya que el otro esposo no tendría que comparecer en el juzgado, inclusive aunque se le falte al respeto,  sólo  si le quitan derechos económicos a él o a los hijos comunes, o no se repartan los derechos y obligaciones, en igualdad, sobre los hijos menores no emancipados. Si un esposo y padre no tiene nada que decir,  no tiene que ir al juzgado, sobre todo cuando se le obliga a contratar a un abogado y a un procurador, en detrimento de los bienes personales y familiares.

Es nuestro criterio que un esposo y padre de familia, a pesar de lo que dice la Ley de Enjuiciamiento Civil, en artículos tales como el 770.3º, 771-1º, los esposos y padres pueden comparecer como esposos y padres, al mismo tiempo, con abogado y procurador, o bien defender los intereses de los hijos, directamente, conforme el artículo 163 del Código Civil, sin abogado y procurador. No se viene haciendo, pero no vemos impedimento legal para hacerlo de esa manera, eso sí, manifestando siempre que se actúa sólo como padre, para defender los intereses de los hijos menores no emancipados. Defendiendo los intereses personales de los hijos se pueden, en muchos casos, defender los derechos de los padres.

 

En cuanto a las separaciones contenciosas, rogaríamos al Boletín Oficial del Estado, a las autoras de ese libro y al Ministerio de Justicia que nos indiquen donde hablan los legisladores de separaciones contenciosas, ya que, salvo error, no lo vemos ni el en Código Civil ni en la Ley de Enjuiciamiento Civil. El que lo estén utilizando mal mucha gente, no quiere decir que lo tengamos que aceptar nosotros.

Nuestro criterio jurídico es que si el artículo 1.814 del Código Civil indica que no se puede transigir sobre el estado civil de las personas, ni sobre las cuestiones matrimoniales, ni sobre alimentos futuros,  oponerse el otro cónyuge a la separación o divorcio carece de sentido. Por ello, aunque la mayor parte de esposos y padres de familia lo desconoce, lo principal de un proceso de separación y divorcio, es decir, la propia separación y divorcio, carecen de alternativas, salvo que la parte o las partes desistan de ello. Es nuestro criterio que no se debe entrar al trapo en una dinámica de oponerse a la separación ni al divorcio, ni contestar a pregunta alguna, pues carece de sentido. Qué el cónyuge peticionario y el juez decidan lo que les parezca. Callarse no es admitir ningún hecho. Yo diría que aceptar la separación y el divorcio del cónyuge es una de las obligaciones de los esposos, contenida en el artículo 67 del Código Civil, pero estimamos que la mayor parte de las demandas, que por estos motivos se presentan en los juzgados españoles, son una violación grave de la obligación del cónyuge que presenta una demanda en los juzgados, pues no se ayuda al otro cónyuge ni se actúa en interés de la familia. Yo propondría a esos esposos y padres que exigieran a sus esposas que justificaran no lo que afirman, sino los motivos por los cuales no han utilizado los otros caminos que ofrece la ley para solicitar la separación y el divorcio, muchas ni los conocen, y quizá no quieran conocerlos.