Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Escrito al TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
EXCMO. SR. MINISTRO DE JUSTICIA
MADRID

Asunto: VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS ECONOMICOS DE LOS MENORES E HIJOS, EN GENERAL, DE MATRIMONIOS SEPARADOS Y DIVORCIADOS Y A PUNTO DE SEPARARSE O DIVORCIARSE

PETICIÓN EXPRESA DE LA RETIRADA DEL LIBRO:
LA SEPARACIÓN MATRIMONIAL, PUBLICADO POR EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO

Publicado el

Valladolid, 13 de Agosto de 2.003

Excmos. Sres.:
Nos dirigimos, al mismo tiempo, al TRIBUNAL CONSTITUCIONAL y al EXCMO. SR. MINISTRO DE JUSTICIA, en relación con el libro:

LA SEPARACIÓN MATRIMONIAL

Publicado por EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO, con fecha de marzo de 2.003, dentro de la colección Conoce tus derechos, cuyas autoras son Dª Mª del Rosario Villas de Antonio y Dª Pilar Luisa Sánchez García.

Esta ASOCIACIÓN DE PADRES DE FAMILIA SEPARADOS DE BURGOS, con Nº Nacional 119.904, dentro de sus investigaciones y denuncias de las violaciones de los derechos, personales y únicos, distintos de los de sus padres y madres, de nuestros hijos,

EXIGE

Del Tribunal Constitucional ordene la retirada de dicho libro, si no lo hace voluntariamente el Excmo. Sr. Ministro de Justicia, o, en su defecto, la persona u organismo responsable de EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO.

Aunque El Boletín Oficial del Estado intenta curarse en salud, indicando que no se solidariza necesariamente con las opiniones que el autor pudiera haber vertido, las interpretaciones del ordenamiento jurídico vigente, que hacen sus autoras, según nuestro criterio jurídico, redundan en la violación de los derechos económicos de nuestros hijos.

En efecto, nosotros, los padres de familia, estamos capacitados legalmente para defender los derechos de nuestros hijos no emancipados, conforme al artículo 163 del Código Civil, cuando existe un interés opuesto entre sus intereses y los de sus madres.

Es nuestro criterio que el Boletín Oficial del Estado debe ser fiel instrumento de comunicación de las distintas disposiciones legales de obligado cumplimiento. Aunque no se solidaricen con una obra impresa en la IMPRENTA NACIONAL DEL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO, su responsabilidad ante los ciudadanos es manifiesta.

Por supuesto que nosotros queremos que los ciudadanos tengan una información de las leyes o disposiciones que podamos necesitar usar, pero no de esta manera. No es exagerado pensar que, uno o más, de cada tres matrimonios, terminará en separación y divorcio, afectando a muchos menores, pero las leyes están para que las leamos todos, tal como están.

En este sentido, recibirían nuestra felicitación el Boletín Oficial del Estado y el Ministerio de Justicia si publicaran todas las leyes que pueden ser utilizadas, en estos casos, debidamente clasificadas. Serían de gran utilidad para todos. Para ello, estimamos, deberían dirigirse al CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL.

Desgraciadamente, vemos como nuestras autoridades, con un gran gasto del dinero de todos los contribuyentes, vienen haciendo una manipulación de las leyes que puedan afectar a los matrimonios y las familias. Uno de nuestros objetivos más queridos es que los derechos, personales, de los hijos sean conocidos y respetados por todos.

En este sentido, los derechos económicos de muchas madres no coinciden con los de nuestros hijos. En este libro, según las autoras, o al menos así se da a entender, cualquier esposa y madre tiene sólo derechos, los derechos de nuestros hijos los manejan ellas. Nos oponemos.

No, no cumple su misión constitucional el Boletín Oficial del Estado publicando esta obra, sobre un tema tan delicado, de dar publicidad a las normas, contemplado en el artículo 9.3 de nuestra Constitución española.

Esta obra, pensamos, puede ser un instrumento que genere violencia entre esposos y padres. Sugerimos al Ministerio de Justicia y al Boletín Oficial del Estado publiquen las leyes que pueden afectar al matrimonio y a las familias, y que cada uno saque su propia reflexión. No nos reflexione nadie sobre las leyes. Bastante cruz tenemos los padres de familia y nuestros hijos con depender del criterio personal de todos y cada uno de los jueces del estado español, que, de acuerdo con el Artículo 12 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, aplican e interpretan el ordenamiento jurídico a su libre albedrío.

No es ilógico afirmar que cada juez puede tener una manera distinta de abordar un mismo juicio de familia, así pues, el Boletín Oficial del Estado limítese a facilitarnos las leyes que pueden afectarnos y déjennos a los ciudadanos que las reflexionemos. Sabemos equivocarnos solos.

La primera reflexión que hacemos, con relación a esta obra, es que no hablan de lo más importante: del matrimonio. ¿Tenemos todos la misma manera de entender el matrimonio?

Nos tememos que no. Por tanto, la primera obligación que tienen, tanto el Ministerio de Justicia, como el Boletín Oficial del Estado, es facilitar una información correcta sobre lo que es el matrimonio.

Uno de los requisitos que exige el Código Civil, en su artículo 45, para contraer matrimonio, es que no hay matrimonio sin consentimiento matrimonial. Así que podemos afirmar, categóricamente, que toda esposa y madre española ha contraído matrimonio con el hombre de su elección, y que no le fue impuesto.

En este sentido, actualmente, hay muchas parejas que conviven sin este vínculo jurídico, y tienen hijos. Parece que uno de cada cinco procede de estas parejas, lo que nos permite afirmar que el matrimonio no ha sido necesario, ni impuesto.

PRIMERA REFLEXION: “Los esposos que se separan y divorcian exigen al estado español que deje sin efecto un vínculo no necesario y no obligatorio, y que nunca fue impuesto. “

Según el artículo 58 del Código Civil, antes de preguntar a los contrayentes si consienten en contraer matrimonio, les lee el Juez, Alcalde o funcionario los artículos 66, 67 y 68 del mismo Código Civil. Pues veamos cuales son dichos artículos, que recalcamos son leídos, no entregándose copia escrita a los esposos, por lo cual, nos tememos que si preguntaran a la mayor parte de los esposos españoles casados sobre los mismos, no tendrían ni idea y el resto de los ciudadanos menos. Es decir, los matrimonios españoles no saben lo que dice la ley sobre su matrimonio, el de sus padres, o el de los vecinos.

Articulo 66. El marido y la mujer son iguales en derechos y deberes.
Artículo 67. El marido y la mujer deben respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia.
Artículo 68. Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.

No hacemos ningún comentario a estos artículos, pero nos tememos que no nos aclaran cómo debemos llevar nuestra vida doméstica, matrimonial y familiar, lo que puede ser y es una fuente continua de conflictos o discrepancias sobre asuntos corrientes. A la actual Consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, de la Junta de Castilla y León, la parece mal que los esposos discrepemos.

Me temo que los esposos debemos discrepar, al no haber normas concretas para ayudarnos a resolver los problemas normales de cada día. Dichas discrepancias existen después de las separaciones y divorcios, pero es legítimo discrepar.

Desde el año 1.981, todos los esposos españoles tenemos a nuestra disposición la Ley del Divorcio, que permite tres posibilidades: nulidad, separación y divorcio.

Con toda claridad, en el artículo 81-1 del Código Civil, se habla que se puede pedir la separación, cualquiera que sea la forma de celebración del matrimonio, a partir del primer año de matrimonio.