Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Prólogo a la encuesta sobre Justicia y Divorcio

Por D. Gerardo Hernández Rodríguez
Profesor de Sociología de la Familia
UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

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Esto contribuye a explicar, por ejemplo, que los más jóvenes, que no se han visto o no se han creído ver perjudicados o tratados injustamente por una resolución judicial tienen un concepto mejor de l funcionamiento de la justicia o de la actuación de los jueces que quienes han vivido la experiencia de un proceso de divorcio. Los datos hay que analizarlos y valorarlos siempre en su exacto contexto. Así pues, y a este respecto cabe concluir distinguiendo la letra de las leyes de las personas que han de aplicarlas, las cuales, además no siempre disponen de los instrumentos y recursos necesarios para hacerlas cumplir plenamente. Estas deficiencias deben ser subsanadas por la sociedad a través de los medios de que para ello dispone.

 

Es preciso reflexionar sobre los resultados de esta encuesta y de cuantos trabajos muestren las causas y efectos de una realidad que, mediante las oportunas medidas preventivas se podrían paliar o evitar. Es oportuno considerar qué leyes son susceptibles de mejora tanto en su texto como en su interpretación y aplicación. Es necesario valorar en su justa medida la bondad de una Mediación Familiar adecuadamente planteada y desarrollada por profesionales cualificados y sensibilizados con el tema.

 

Para ello pueden ser extraordinariamente eficaces las asociaciones de hombres y mujeres, de padres y madres separados y divorciados, como cauces de orientación y apoyo para llevar a cabo acciones tendentes a la defensa de sus intereses y los de sus hijos, pero siempre y cuando su enfoque y actuación no impliquen la reproducción de las desavenencias y enfrentamientos que les llevaron a la ruptura de sus respectivos matrimonios, ni sirvan para perpetuar un antagonismo, más visceral que racional, a través del cual se manifieste una animadversión hacia los componentes del otro género o se traten de ajustar las frustraciones y resentimientos del que, de alguna manera, puede ser interpretado como fracaso personal de la disolución conyugal

 

Gerardo Hernández Rodríguez

Profesor de Sociología de la Familia

Universidad de A Coruña