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El TSJC anula una sentencia que fijaba en dos años el derecho a recibir una pensión a una mujer divorciada

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha anulado una sentencia de la Audiencia Provincial de Lleida que limitaba a dos años el derecho a cobrar una pensión compensatoria de 350 euros mensuales a una mujer divorciada.

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El Alto Tribunal catalán considera que la Audiencia no puede "atisbar" el cese del desequilibrio económico que afectó a la mujer tras divorciarse. La mejora de su situación económica podría comportar, según señala el fallo, un reajuste de la pensión.
No obstante, el TSJC recuerda que, si bien los jueces pueden fijar temporalmente la obligación de pagar una pensión, "no es un imperativo legal". El fallo señala en este sentido que "será recomendable cuando la persona beneficiaria esté en una edad en que la incorporación al mundo laboral no sea difícil".

En este caso, la Sala Civil y Penal del TSJC tiene en cuenta que, tras un matrimonio de 25 años, "es aconsejable no determinar la duración de la pensión".

PENSIÓN.

Pilar M.V. y Josep P.M. se separaron en julio de 2002, tras 25 años de matrimonio. El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Lleida estableció en el acuerdo de separación que el marido debería pagar a la mujer, que no trabajaba desde hacía 15 años, una pensión de 350 euros y 250 más en concepto de alimentos para la hija, mayor de edad.

El hombre recurrió el fallo a la Audiencia de Lleida, que estimó el recurso y estableció en dos años el límite de tiempo por el cual debería pagar a la mujer. La Audiencia basó su fallo en el hecho de que Pilar M.V. "sólo tiene 50 años" y que, con un curso de reciclaje, "podría desarrollar una tarea por cuenta propia".

El TSJC concluye que tras 15 años de realizar tareas domésticas la mujer puede tener dificultades para entrar en el mercado laboral, a pesar de que se "recicle". Además, recuerda que la mujer cesó su trabajo remunerado no "por interés particular" sino para "el cuidado de la casa y de la familia".