Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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La Audiencia ratifica que una madre pierda a sus hijos por trabajar a turnos

LA OPINIÓN de Tenerife 28 de Mayo de 2003

(Nota: se refiere a que la Custodia se otorgó al padre, en contra de lo habitual.)

A la afectada sólo le queda recurrir en amparo al Tribunal Constitucional

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La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha ratificado la sentencia por la que una madre pierde la custodia de sus hijos a causa de su trabajo con turnos rotatorios. El fallo, que es firme, dice que “las exigentes condiciones laborales” de la madre pueden obligarla a dejar a los niños con terceras personas. A la afectada sólo le queda el amparo del Tribunal Constitucional.

La sección primera (civil) de la Audiencia Provincial ha desestimado el recurso que interpuso Elena Rodríguez contra la demanda de su separación de José Carlos Moreno y contra las medidas que esa separación conllevaba: la atribución al padre de la guarda y custodia de los hijos (de siete y dos años en la actualidad) y el pago de una pensión mensual de 300 euros para la manutención de los niños, y otros 300 euros como contribución al levantamiento de las cargas del matrimonio.

Elena, azafata en tierra de la compañía Iberia, trabaja en el aeropuerto Reina Sofía desde antes de contraer matrimonio. Hasta hace unos meses su trabajo podía ser de mañana, tarde o noche, pero siempre en turnos de siete horas que le eran comunicados con semanas de antelación.

“Por ese motivo, podía organizarme y contar con el apoyo de mi madre para cuidar de mis hijos. No es la única abuela que echa una mano en el cuidado de los nietos, ni estamos hablando de una mujer anciana que no pueda valerse.

Mi madre tiene 58 años y es una mujer fuerte y sana”, dijo Elena, quien logró de su empresa un turno fijo de 11:00 a 18:00 horas.

En “interés de los menores”

La sentencia ratificada atribuye la guarda y custodia de los hijos a Juan Carlos porque “queda acreditado que el horario laboral de la demandada es de turnos rotatorios que exigen una disponibilidad de 24 horas”, mientras que el padre, con un cargo de responsabilidad en una empresa constructora, trabaja de 08:00 a 17:00 horas.

Esas “exigencias laborales” inclinaron la balanza de los jueces a favor del padre porque “no estaría justificado desde el interés de los menores” que los niños quedaran al cuidado de terceros teniendo a un padre con disponibilidad para la guarda y custodia.

El fallo es firme, por lo que a Elena no le quedan más bazas que recurrir en amparo al Tribunal Constitucional.

Ayer no sabía siquiera si era su último día con sus hijos, o si su ex marido ejecutaría la sentencia esa misma tarde.

Tampoco sabe cuánto tiempo le queda para abandonar el domicilio conyugal (que ahora ocupará Juan Carlos).

El cambio en su vida será radical porque ahora es ella quien tendrá limitado el acceso a los niños dos tardes por semana y los fines de semana alternos. “Voy a luchar hasta las muelas por mis hijos.

Quiero que sepan que estoy luchando por ellos.

Por eso estoy dispuesta a escribir a la Reina y a llegar a La Moncloa”.

La entrega de la guarda y custodia a un padre por el hecho de que la madre trabaje ha provocado la indignación de colectivos femeninos, como el Foro contra la Violencia de Género, que consideran que es un grave atentado contra la igualdad y el derecho al trabajo de las mujeres, sobre todo si el trabajo requiere horarios flexibles propios de muchas profesiones actuales (médicas, enfermeras, periodistas, policías, abogadas, etc.)

Elena presentó el recurso para evitar la pérdida de sus hijos, aunque el escrito alcanzaba también a las causas mismas de la separación, que ella afirma que fueron los malos tratos recibidos de su esposo (Elena lo denunció y Juan Carlos fue condenado por dos faltas de lesiones).

Sin embargo, el tribunal de la Audiencia ha considerado que ambos cónyuges “han protagonizado la violación grave y reiterada de los deberes conyugales”, por lo que el recurso de apelación fue desestimado.

Abogados del Instituto Canario de la Mujer

El caso de Elena y Juan Carlos saltó a los medios de comunicación en octubre pasado, cuando la pareja recibió la sentencia que disolvía el matrimonio y la sociedad de gananciales, dictada por la jueza del juzgado de Primera Instancia 7 de Santa Cruz de Tenerife.

El Foro contra la Violencia de Género de Tenerife recogió más de cinco mil firmas en contra de la sentencia por entender que se sentaba un peligroso precedente “que afecta de lleno al derecho de las mujeres al trabajo”, dijo entonces la portavoz del Foro, María Ferraz.

Las firmas, sin embargo, no sirvieron de mucho porque no fueron aceptadas por el presidente de la Audiencia Provincial y de la sección primera de ese tribunal, Roberto Roldán Verdejo.

Desde octubre, Elena y Juan Carlos esperan la decisión de la Audiencia. Durante este tiempo, Elena ha seguido con la guarda y custodia de los dos hijos, pero ahora que el fallo es firme, deberá entregárselos al padre.

Uno de los motivos por los que se movilizó el Foro fue que Juan Carlos hubiese sido condenado por dos faltas de lesiones. En ese momento, el afectado quiso hablar con los medios de comunicación para negar que fuese un maltratador.

En esta ocasión no ha querido hablar.

El Foro también dijo en octubre que llegaría hasta el Diputado del Común, institución que en octubre se interesó por este caso, aunque hasta el momento no ha tenido intervención alguna.

El Instituto Canario de la Mujer ha ofrecido a Elena apoyo psicológico en caso de que lo necesite, y debido a que sus servicios jurídicos carecen de abogados matrimonialistas estudiará si cabe la posibilidad de financiar a Elena un especialista en esa rama del derecho civil, aunque a Elena no le quedan muchas alternativas, salvo pedir que se revise la guarda y custodia de los hijos, ahora que ha logrado un turno estable en su empresa.

Ese turno, del que goza desde hace un par de meses, se ha vuelto ahora en contra de Elena porque le dificulta ver a sus hijos dos tardes por semana desde la salida del colegio hasta la hora de cenar (ocho de la tarde), si es que se mantiene el mismo régimen de visitas que hasta ayer tenía asignado Juan Carlos.

Elena intentará que se ajuste a sus días libres entre semana.

(Nota: aquí no hay discriminación por razón de sexo, que es lo habitual cuando se otorga la Guarda y Custodia de los hijos a la madre "Sólo porque es mujer")