Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Tres Guineas, de Virginia Woolf, vigente análisis sobre la viril cultura de la guerra

(Una muestra de que la cultura femenina supera a la de los hombres en muchos terrenos.)

Ximena Bedregal Triple Jornada:
Nada cambiarán las mujeres en el mundo público si se dejan sobornar para entrar en el cautiverio, advertía.

Publicado el

En la segunda parte, analiza al patriarcado en sus ideas de lo que es el trabajo. La reflexión se da en torno a la conveniencia de donar o no una segunda guinea a una institución que apoya a mujeres educadas para encontrar trabajo.

Conciente de que las mujeres necesitamos una cierta autonomía económica, apoya a esta institución donando la segunda guinea, pero nuevamente se pregunta y reflexiona si el ingreso de las mujeres al mundo público cambiará la cultura.

Su respuesta es nuevamente no.

No si las mujeres se dejan sobornar para acceder a entrar en el cautiverio. Y nuevamente analiza con maravillosa ironía y profundidad cómo está estructurado material y simbólicamente el mundo del trabajo para evitar la libertad y la autoridad (en el sentido de autoría no de poder).

El fascismo dice, no está solamente en los actuales militarismos de Alemania o Italia, está en la mentalidad de las profesiones, en las estructuras de los cargos públicos, en "el desfile" de los símbolos del trabajo.

"El facismo habla tanto en inglés como en alemán".

Entonces, para ayudarlo a usted a parar la guerra -Virginia vuelve a pararse en la diferencia- "¿Es que no tenemos primero que ayudarla a ella a aplastar a este dictador en nuestro país antes de pedirle que ayude a aplastarlo en el exterior?" De otra manera "¿No llegaremos a ser igualmente celosas, igualmente competitivas y no estaremos igualmente seguras del veredicto de Dios, la Naturaleza, la Ley y la propiedad?"

Porque para parar la mentalidad guerrera debemos "ingresar a las profesiones y no quedar infectadas por ellas, despojarlas de su capacidad de absorción, de sus celos, de su competitividad, de su codicia, usarlas para tener propio criterio y voluntad propia".

La tercera parte, donde analiza en el mismo sentido la participación de las mujeres en los espacios de lucha masculinos, la dejo para que la descubra usted, lectora, ya que -finalmente- la intención de esta reseña es que le entren las ganas de acercarse, hoy como nunca, a este extraordinario e imprescindible libro de nuestra genealogía de mujeres.