Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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Estrasburgo condena a España por la fuga de un vigués con su hijo en 1997

LA VOZ DE GALICIA 30 DE ABRIL DE 2003

La madre denunció al juez de Familia encargado del caso por no dictar una orden de búsqueda

Los padres del menor estaban divorciados en el momento que ocurrieron los hechos

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El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Tribunal de Estrasburgo) condenó ayer a España a pagar una indemnización de 34.000 euros a la viguesa María Iglesias Gil por considerar que la Justicia española no actuó con suficiente diligencia para facilitar el regreso de su hijo, llevado por su padre, Alejandro Urcera, a Estados Unidos en 1997 pese a que la madre tenía la custodia.

Urcera protagonizó en el 2002 varias protestas para poder ver a su hijo, entre las que destaca haberse quemado a lo bonzo -con trajes protectores- junto a otros padres separados de la asociación pro derechos del niño SOS Papá. Desde Madrid, Urcera, quien crió al menor hasta los cuatro años, reaccionaba ayer sobre la sentencia:

«Espero que el Tribunal tenga la misma vara de medir para la denuncia que he presentado contra el Estado español por maltrato psicológico a mi hijo, que padece un trastorno de vinculación de la infancia del que son responsables los juzgados de Vigo».

Éste insiste en que hace tres años que no ve a su hijo porque un juzgado de Familia de Vigo incumple el régimen de visitas.

Derechos humanos

El Tribunal considera que las autoridades españolas han violado el artículo 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos, que establece el derecho al respeto a la vida familiar y privada, ya que «no desplegaron los esfuerzos adecuados y suficientes para hacer respetar el derecho de la demandante al regreso de su hijo».

La condena asciende a 20.000 euros en concepto de daños morales y 14.000 de gastos y costes del proceso.

El caso se remonta a 1995, cuando María Iglesias Gil y Alejandro Urcera, divorciados desde 1994, tuvieron un hijo. La custodia le fue concedida a la madre y el padre recibió un derecho de visita.

En 1997, Urcera se llevó al niño a Estados Unidos. María Iglesias presentó una denuncia contra su ex marido y pidió al juez que adoptara medidas por entender que Urcera vulneraba la decisión del juzgado de Familia.

Su petición fue rechazada y, además, el juez se opuso a emitir una orden internacional de busca y captura alegando que no era posible perseguir por secuestro de un niño a una persona que comparte la autoridad parental sobre él.

El 12 de febrero de 1999, un juez concedió a María Iglesias la autoridad parental íntegra y, el 8 de junio del 2000, aprovechando un viaje a España de padre e hijo, la madre recuperó al menor con ayuda de la polícia.

La mujer se trasladó a vivir a Estados Unidos con el niño.

(la voz | vigo)