Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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AGIPASE en la prensa. Tres noticias

DIARIO VASCO
26 de Abril de 2003

Publicado el

JUSTO SÁENZ SEPARADO

«Vivo a cincuenta metros de mi hijo y llevo dos años sin verle»

El presidente de los separados de Gipuzkoa reclama actuaciones judiciales más justas
ANE URDANGARIN/

«En otras circunstancias, en vez empeñarme en que lo que yo estoy viviendo no se vuelva a repetir, seguramente hubiera optado por la violencia».

Justo Sáenz, presidente de los padres y madres separados de Gipuzkoa, ha aceptado relatar su calvario personal para exponer «cómo una resolución o una falta de actuación judicial puede llegar a confrontar y a destrozar una familia».

Una situación que, en su caso, le ha distanciado de su único hijo, con quien no ha estado más de cinco minutos seguidos en los últimos dos años, «a pesar de que vivo a cincuenta metros de él».

El primer sobresalto le cogió hace más de una década en Madrid, donde se encontraba por motivos laborales.

Su ex mujer le acusó de malos tratos. La denuncia pasó de la comisaría al juzgado y cuando volvió, no le dieron la oportunidad de defenderse.

«Me dijeron que me tenía diez días para marcharme de casa. Me separaron de mi hijo de forma humillante y me sentí totalmente despreciado por la Justicia», recuerda.

Sáenz, que trabaja en la enseñanza, vivió una situación «insoportable», porque el tema transcendió.

«Es muy fuerte que te acusen de malos tratos, siendo inocente, y cuando trabajas con niños y jóvenes». El juicio se celebró un año más tarde. El caso se archivó, «porque no compareció ni el fiscal ni la acusación».

Cuando su hijo tenía tres años, su ex mujer pidió permiso al juez para inscribir al menor en un colegio del País Vascofrancés.

«El juez le dio dijo que sí, pese a que había informes psicopedagógicos que desaconsejaban este cambio.

El juez argumentó que, como estaba en el mismo colegio donde yo trabajo, lo podía manipular», se lamenta Sáenz.
Con seis años, el niño repitió curso.
«No es de extrañar, porque empezó a estudiar en francés, un idioma que le era desconocido, y cortaron de raíz con sus amigos», explica.

Mientras tanto, la relación de padre e hijo era «siempre traumática, y tenía dificultades para verlo.

En ocasiones no se cumplía el régimen de visitas, e incluso tuve que interponer una denuncia porque en vacaciones su madre se lo llevó fuera».

Convivencia

Con el tiempo, el presidente de Agipase solicitó el divorcio, y pidió la guardia y custodia del menor. «Se me reconoció que soy el mejor padre, que mi ex tenía problemas psicológicos, que el niño podía tenerlos...

Pero a continuación, el juez dictó que como había conflicto, el niño continuase como hasta entonces, con su madre. Y eso que había más de un testimonio a mi favor.

Cuando mi ex tuvo un lamentable accidente por el que estuvo hospitalizada, mi hijo vivió conmigo. Y sin problemas».

Cuando el hijo tenía doce años, Sáenz volvió a ser acusado de malos tratos al menor. La causa volvió a ser archivada, «pero me podría haber llevado a la cárcel, siendo inocente».

Ante esta situación límite, el presidente de Agipase renunció a estar con su hijo «mientras no se tratase psicológicamente a todas las partes, incluido yo». Y en esas está.

En la última cita con la juez, le dejó claro que no quiere convertir el problema en una batalla.

«Lo único que deseo es recuperar la relación con hijo, y que éste vuelva a estar con sus abuelos, sus tíos y sus primos, que lo adoran».

Sáenz, que califica de «machista» la actitud de algunos jueces, -«aunque la costa está cambiando»-, cree que situaciones como las que él ha vivido «pueden derivar en auténticas salvajadas».

Para evitarlo, propone una batería de medidas, como que los jueces dispongan de medios profesionales, como técnicos y psicólogos del área de la familia que les ayuden a tomar las decisiones.

Y, sobre todo, un cambio en la legislación: que se reconozca y se aplique la custodia compartida, se unifique la separación y divorcio y que cuando se produzcan situaciones de incumplimiento de visitas se tomen soluciones eficaces y rápidas, al igual que cuando se den casos de impago de pensiones.

Además, Sáenz reclama que se creen juzgados de familia en todos los municipios de más de 50.000 habitantes, y que desde las instituciones se impulsen y doten de recursos los programas para la atención a familias en crisis


 
Justo Sáenz
Presidente ConPapáyMamá