Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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ME ENCUENTRO EN LA CALLE; NO TENGO DONDE IR A VIVIR

Valladolid, 23 02 2003
De la revista GENTE

Publicado el

José Luis Ménendez tuvo que abandonar el miércoles su casa en cumplimiento de una sentencia judicial, que atribuye a su ex esposa el uso de la vivienda familiar.

La jornada del miércoles 19 quedará grabada en la memoria de José Luis Menéndez, porque minutos antes del mediodía abandonaba la casa que hasta entonces había sido su domicilio familiar cumpliendo con una resolución de la Audiencia Provincial de Burgos, que atribuye a su ex-mujer el uso de la vivienda familiar situada en la calle San Zadornil, en el barrio de San Pedro de la Fuente.

Agentes del 091 y de la Administración de Justicia se personaron en casa de José Luis a las 10,30 h. para recoger las llaves.

La sentencia que revoca otra del Juzgado de Primera Instancia número uno de Burgos que atribuía al esposo el uso y disfrute de la vivienda familiar, establece también que Menéndez debe pasar a la que fue su esposa una pensión mensual y pagar el préstamo hipotecario que grava el piso.

Acompañado por sus hijos, Raúl y Alvaro, José Luis Ménendez manifestaba a los periodistas que se acababa de cometer una gran injusticia:

"Esto es un abuso de autoridad por culpa del juez.

Se le había mandado una carta pidiéndole que mis hijos declararan en el Juzgado y como ha hecho caso omiso, mis hijos y yo hemos tenido que abandonar la casa".

José Luis anunció que interpondrá una demanda judicial, porque está dispuesto a llegar "hasta el final, aunque me han dicho que no puedo acudir al Supremo.

Me encuentro en la calle, no tengo dónde ir a vivir y estoy mal físicamente, con sordera súbita, una enfermedad progresiva de columna y en tratamiento psiquiátrico desde hace siete años por su culpa, algo que ella ha negado".

La sentencia de la Audiencia Provincial señala que José Luis Menéndez tiene unos ingresos de 350.000 pesetas mensuales suma de una pensión de invalidez de 110.000 esetas con 14 pagas y de comisiones de 228.600 pesetas por su trabajo de agente de seguros.

"Todo ello -dice la sentencia- le permite poder encotrar sin problemas una vivienda en alquiler apta para la satisfacción de sus necesidades, máxime cuando no exiten otras cargas familiares que el pago del préstamo hipotecario, pues los hijos son mayores de edad y están independizados económicamente".

Sin embargo, la situación actual de José Luis y sus hijos difiere bastante de lo que se refleja en la resolución judicial.

"Esa señora -indicó José Luis- abandonó el piso hace dos años para irse a vivir a casa de sus padres y no entiendo por qué el juez nos obliga a mi a mis hijos a abandonar el piso.

No tengo medios económicos para vivir, porque todo está retenido por el Juzgado.

Ya no puedo trabajar porque lo hacía desde casa con el teléfono y ahora, con la pensión de 120.000 pesetas, tengo que pagar la hipoteca, la pensión vitalicia y mantener a mis hijos -uno en paro."

Los hijos de José Luis acusan al juez "de haberla escuchado sólo a ella, no le han pedido pruebas de nada y a nosotros de todo".