Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

CASAS DE ACOGIDA

Por Ramón Pastor.
Presidente de la Unión de Separados

Publicado el

Acusan a ciertas casas de acogida de mujeres maltratadas de falta de transparencia y de prestar una atención deficiente, revestida de autoritarismo, a las ingresadas.
Bien, ¿qué hay de extraño en ello?
Si algo hay de extraño es, valga la redundancia, que la gente se extrañe.

Porque la cuestión es más simple de lo que parece: la mayoría de las casas de acogida son un bluff, un auténtico sacadineros con el que unos cuantos cientos de pelanduscas se lo montan de categoría a costa de la administración.

Así, que, ¿cómo van a ser transparentes?
¡Todo lo contrario! Se trata de amañar cuentas, cifras de mujeres ingresadas, gastos, etc., para procurar que el chollo no se acabe.

Eso, sin contar que, como mínimo, resulta chocante que estén pensadas, precisamente, en las mujeres.

Porque da la puñetera casualidad que quienes pierden la casa en una separación son los hombres.

Las calles y los pisos baratos de alquiler de las grandes ciudades están llenas de hombres que han echado de sus casas y, ¿en quién se piensa para darles cobijo? En las mujeres.

Caramba con las pobres mujeres, que les dan casas por activo y por pasivo.
Pero claro, es que ésas que viven del chollo ya han procurado lanzar campañas una detrás de otra, machaconamente, para hacer ver que sólo se maltrata a las mujeres y los hombres somos los canallas que merecemos la calle.

RAMON PASTOR QUIRANT