Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Varios escritos a la prensa

Relacionados con un caso que afectó a un ex-socio.

Publicado el

A Coruña a 17 de Junio de 1999
CRÓNICAS MARCIANAS

He seguido con gran atención su programa del 16 de Junio de 1999, particularmente la sección en que se hablaba de "secuestros" de menores para llevarlos al extranjero.

Vaya por delante nuestra condena sin paliativos a las personas que obran de tal modo aunque bien es verdad que la conducta del o la progenitor /a "custodio" que impide el contacto de sus hijos con el o la progenitor/a "no custodio" es equiparable según nuestra opinión.

Estamos plenamente de acuerdo en aplicar una calificación penal más dura de tales conductas en ambos casos.

Comprendemos el dolor de las personas a las que se les impide injusta y arbitrariamente el contacto con sus hijos y nos solidadrizamos plenamente con ellas, no en vano nuestro máxima Y PRINCIPAL REIVINDICACIÓN es " NOS SEPARAMOS DE NUESTRAS PAREJAS; NO QUEREMOS QUE NOS SEPAREN DE NUESTROS HIJOS"

Muchos de nosotros /as vemos con estupefacción rabia e impotencia como, tras diez o más denuncias, somos maltratados en los juzgados (circula la creencia de que lo hacemos por fastidiar) y lo más que conseguimos es una multa simbólica

Tengo mucho interés en puntualizar algunos aspectos de la intervención de Dª María Iglesias:

a) en ningún caso puede servir de justificación, aunque sí de explicación el hecho de que su ex marido,D. Alejandro Urcera únicamente pudo tener en su compañía a su hijo (de ambos) CINCO HORAS A LA SEMANA, negándose en todo momento la madre a un régimen de convivencia más racional.
Es de señalar que el niño permanecía en una guardería o al cuidado de su abuela materna la mayor parte del tiempo.
(¿Tiene preferencia la abuela sobre el padre?)

b) al poco tiempo de la desaparición de padre e hijo, el juez de familia de Vigo dictó un Auto por el que se concedía el régimen de convivencia habitual al padre.
Según parece, D. Alejandro se daba por satisfecho con ello y prometía volver de inmediato.

c) Dª María Iglesias recurrió el Auto, oponiéndose a ampliar el tiempo de convivencia del menor con su padre y rechazando cualquier posibilidad de acuerdo

Antonio M. Díaz Piñeiro
Presidente Asociación Galega de Pais e Nais Separados