Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Varios escritos a la prensa

Relacionados con un caso que afectó a un ex-socio.

Publicado el

CARTA ABIERTA A UN GRUPO DE MADRES Diciembre de 1997

"Cien mujeres piden en Vigo castigo para los que secuestran a sus hijos".

Se lee en "La Voz de Galicia" del 24/12/97.
Luego se aclara que se refieren a los padres a los que no se les ha otorgado la Custodia de sus hijos en sentencias de separación o divorcio.

No mencionan los casos más numerosos, pero menos llamativos en que los progenitores custodios - hombres o mujeres, personas - impiden el contacto de la madre o padre no custodio con sus hijos

Es muy doloroso verse privado de la compañía de tus hijos y en estas fechas se agudiza ese dolor.
Nosotros conocemos muy bien ese sentimiento.
Privar a un niño de su padre o de su madre es ignominioso y aberrante.
Y es este uno - el fundamental - de los muchos puntos de acuerdo que queremos tener entre padres y madres divorciados o separados.

Entendemos que no basta con penalizar conductas tan reprobables. Es necesario educar, mediar, arbitrar medidas que impidan en lo posible casos tan tristes como estos.

Una vez más emplazamos públicamente a este y a otros colectivos de personas que sufren las carencias de la actual Ley de Divorcio a debatir y construir ideas y soluciones, a luchar juntos para conseguir que la nefasta LEY que padecemos se modifique y se adecúe a la realidad de la sociedad galega

Niños arrojados por la ventana, encadenados, obligados a ejercer la mendicidad.
Mujeres golpeadas, violadas, asesinadas; en el ámbito familiar o fuera de él.
Ancianos hacinados en "residencias de la tercera edad" o asesinados por "piadosas" enfermeras...
Hombres que se suicidan por incapacidad psicológica para afrontar situaciones de divorcio y en algunos casos llevándose por delante a su familia.
Inmigrantes quemados para gastar una broma, golpeados o asesinados por racismo...
Mendigos asesinados por diversión como parte de un juego de rol o utilizados como conejillos de indias para probar drogas.

Los malos tratos y crímenes en nuestra civilizada sociedad no son exclusivos de un grupo social.
Alcanzan a todos los estratos y grupos sociales.

Condenamos hasta la saciedad todos estos horribles delitos y sin embargo no tomamos medidas eficaces.
¿Somos realmente hipócritas o es que todo esto nos desborda?
¿La sociedad carece de armas para defenderse de éstas aberraciones ?.
¿Clamamos cuando algún caso espectacular asoma a los medios de comunicación y luego caemos en el más confortable de los olvidos.?

¿Corresponde a los políticos y administraciones públicas en exclusiva la solución o es tarea de todos?
¿Basta con penalizar, con endurecer los castigos o es preciso educar, mediar, informar?

Antonio M. Díaz Piñeiro
Presidente Asociación Galega de Pais e Nais Separados