Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

Varios escritos a la prensa

Relacionados con un caso que afectó a un ex-socio.

Publicado el

A Coruña 5 de Febrero de 1997
NOTA INFORMATIVA (Medios de comunicación)

Deploramos profundamente que nuestro compañero Alejandro Urcera haya decidido, llevado de su desesperación, tener en su compañía a su hijo más tiempo del exiguo concedido por la sentencia de separación.

Nosotros creemos que nuestros hijos necesitan tanto a su padre como a su madre y comprendemos sobradamente la angustia y tristeza de una madre separada de su hijo.
Esa misma angustia la padecemos o hemos padecido todos los padres y madres no custodios a quienes los padres o madres "administradores-custodios con todas las bendiciones legales " nos impiden o nos han impedido impunemente ver a nuestros hijos

Qué puede impulsar a un PADRE que ama a su hijo a llevar a cabo una acción así?.
Cuando Alejandro recibió una notificación judicial en la que se le advertía que si continuaba reivindicando públicamente su derecho a tener con él a su hijo de un año más tiempo de seis horas a la semana se le limitaría el "régimen de visitas",
¿Cómo se sintió?.
¿Acaso la sociedad se escandaliza cuando una madre o padre custodio impide durante meses y años la normal relación del otro progenitor con sus hijos? .
¿Acaso los jueces toman medidas para impedir ese atropello de los derechos del niño y de los padres no custodios?.
Las denuncias de estos hechos van a parar directamente a la papelera sencillamente porque los legisladores han puesto en manos de los jueces una ley muy imperfecta que carece de herramientas eficaces para impedirlo.

Quizá este desgraciado suceso pueda hacer reflexionar a jueces y legisladores.
Creemos que es llegado el tiempo en que las sentencias de Separación y Divorcio no "adjudiquen" a los hijos en exclusiva a uno de sus padres simplememente por inercia cultural o para "evitar problemas", facultándolos en la práctica para eliminar al otro progenitor de la vida de éstos.

Nos separamos de nuestras parejas, no de nuestros hijos.

Antonio M. Díaz Piñeiro
Presidente de la Asociación Galega de Pais e Nais Separados