Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

PROGENITORES NO CUSTODIOS ¿CIUDADANOS DE SEGUNDA?

Ignacio Bermúdez de Castro Olavide.
Miembro de la Asociación española de Abogados de Familia.
Miembro de la Asociación Galega de Abogados.
Asesor Jurídico de la Asociación Galega de Pais e Nais Separados

Publicado el

En el ejercicio de las funciones que de representatividad y defensa de los intereses del colectivo de padres y madres separados competen a la Asociación Galega de Pais e Nais Separados a cuyo fin ha sido constituida, en fechas recientes hemos procedido, por encargo de ésta, a la elaboración y remisión de diversos informes al Valedor do Pobo, Defensor del Pueblo y Consejo para la Defensa del Contribuyente dependiente de la Secretaría de Estado de Hacienda.

El contenido de los referidos informes, idéntico para todos ellos, versa sobre el diferente y discriminatorio, que no paritario, trato fiscal al que de un modo consciente y en aplicación de la legislación vigente se encuentra sometido el colectivo afectado, todo ello en el ámbito de las pensiones alimenticias que por sentencia judicial firme vienen obligados a abonar a sus hijos.

Efectivamente, establecida en virtud de auto de medidas provisionales, o posterior sentencia judicial firme de separación, nulidad o divorcio, la obligación del progenitor no custodio, ya sea el padre o la madre, de abonar a sus hijos, menores de edad o mayores dependientes económicamente, pensión alimenticia, asisten impotentes a la imposibilidad legal impuesta, a tenor de lo establecido en la vigente Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas 18/1.991, tanto de efectuar en virtud de la mismas reducciones a la base imponible regular de tributación como de aplicar deducciones a la cuota líquida, el progenitor custodio o con quien los hijos mayores de edad dependientes económicamente conviven y a cuyo sustento económicamente hablando, en la mayor parte de las ocasiones, nada aporta, encontrándose asimismo doblemente beneficiado por la circunstancia de revestir el carácter de rentas exentas de tributación las percibidas con tal carácter en favor de los hijos.

Tras un largo peregrinar legislativo, hemos llegado al régimen actualmente vigente, al amparo de la Ley 18/91, que plantea un nuevo sistema de tributación en el que de una parte, el artículo 9.1.k) de la citada Ley otorga el carácter de rentas exentas de tributación las anualidades por alimentos percibidas por los hijos en virtud de resolución judicial, y, de otra, el artículo 71.2, excluye la posibilidad de minorar la base imponible del pagador con las anualidades por alimentos en favor de los hijos.
La cláusula de cierre la constituye el artículo 78 de la Ley que niega al padre o madre, pagador de anualidades por alimentos, toda posibilidad de aplicar deducciones a la cuota líquida del impuesto en concepto de "deducciones familiares por descendientes solteros".

Con la vigente legislación en materia tributaria se abandona la idea de que las anualidades por alimentos suponen incremento del patrimonio para el perceptor y disminución del mismo para el pagador, y asimismo se veta toda posibilidad del padre o la madre obligado a prestarlos para aplicar deducciones de la cuota "por descendientes", siendo él mismo la persona que manifiestamente los mantiene y tributa por esas cantidades, pudiendo sin embargo hacerlo el progenitor que las percibe y administra sin tributar por ellas.