Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

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El concepto de habitualidad en el delito de violencia doméstica

Interpretación doctrinal y jurisprudencial.
De: Jesús Morant Vidal
Fecha: Septiembre 2002
Origen: Noticias Jurídicas

Publicado el

Interpretación doctrinal

Según GARCÍA VARELA, la habitualidad es un concepto fáctico que no coincide ni con el contenido del artículo 94 C.P. ni, desde luego, con la reincidencia.
Como escribió RUIZ VADILLO, la habitualidad ha de ser entendida como concepto criminológico-social, no como concepto jurídico-formal.

DEL MORAL GARCÍA destaca tres aspectos que perfilan el concepto de habitualidad:

Un factor insoslayable es el número de actos de violencia que son exigibles para que se hable de habitualidad.
Serán necesarios, ineludiblemente, más de dos; porque lo que se castiga en este delito es la creación de un clima de violencia permanente o sostenida.
Por eso, si en mismo día hay tres actos de violencia física espaciados en diversos momentos, pero no se vuelve a repetir esa situación, no puede hablarse de habitualidad, aunque hayan existido tres actos.
Con todo, hay que advertir que la cuantificación numérica es importante pero no suficiente, y el problema interpretativo no se soluciona fijando una cifra.
Hay que atender a la situación, al contexto, a la persistencia del clima enrarecido de convivencia generado por esos episodios de violencia reiterados que, aunque sean espaciados, están presentes de forma latente en todo momento.

Asimismo, se debe recordar que para la cuantificación hay que sumar tanto los actos de violencia física como aquellos que supongan violencia física, si bien, cuando se trate de violencias de carácter exclusivamente psíquico debe exigirse mayor reiteración que si se trata de violencias físicas.

Es igualmente necesaria la apreciación de un elemento cronológico, es decir, que se dé una cierta cercanía temporal entre los distintos episodios de violencia, pues el transcurso de largas temporadas de convivencia en el respeto mutuo hace desaparecer la habitualidad.

Finalmente, el precepto aclara que la habitualidad puede construirse con actos de violencia ejercidos sobre distintos sujetos pasivos, si bien, esta mención legal ha de ser puntualizada en el sentido de que ha de tratarse de violencias generadas dentro de un mismo marco de convivencia; de modo que no será habitualidad si se repiten actos de violencia con el cónyuge y con el ex -cónyuge.

En esta hipótesis, cada entorno familiar dará lugar a una infracción del artículo 153.

En cambio, si se está ejerciendo la violencia de forma reiterada sobre varios hijos y el cónyuge habrá un único delito del artículo 153 C.P.