Asociación Gallega de Padres y Madres Separados

Ayuda práctica, jurídica y psicológica padres, madres, separados, divorciados e hijos

La gran falacia

No hay arma mas peligrosa que la palabra. Ya se dice que la lengua es como un pequeño timón que gobierna una gran nave. Es también según se dice en ella, un fuego y un infierno de maldad. Con ella bendecimos a Dios y con ella maldecimos al prójimo.

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Y así lo comprobamos todos los días en nuestra experiencia.

No es el político que mas valores posee, el que mas crédito tiene, sino el que mejor sabe captar a las personas con su verbo convincente. El predicador que mas verdad demuestra, no es ni mucho menos mas apreciado que el que solo tiene una atractiva verborrea.

Cualquier cosa, cualquier concepto puede ser fácilmente manipulado por un experto en el lenguaje. Por eso nosotros queremos dar a conocer con este preámbulo, una gran falacia en el mundo occidental. Hay tantas, que una más no interesa mayormente, pero no por eso hay que dejar de denunciarla.

Los niños.

Hay quien ha calificado el trato que se da a nuestros niños de barbarie criminal. Y en muchos mas casos de los que creemos o queremos creer es casi esto mismo. ¿Cómo se le puede de la noche a la mañana a un niño feliz y gozoso con sus padres, privar de la presencia de uno de ellos?
¿En que clase de sociedad vivimos, que con palabras y organizaciones cada vez mas numerosas en defensa de sus derechos, están estos cada vez mas lejos de beneficiar a los mas legítimos detentadores de ellos? Los niños.

Todo el mundo se llena la boca de palabras que defienden a los niños, pero ni madres, ni legisladores, ni autoridades, hacen lo mas mínimo para darles la cobertura precisa y adecuada.

Cada cual tiene una idea bien peregrina de lo que es defender los derechos de los niños, en casos extremos y con garra periodística. Las organizaciones se disputan en sobresalir para defender casos cantadísimos de maltrato, dejación o abandono. Eso vende y da prestigio.
Pero cuando se trata de hijos de divorciados, todo el mundo menos los afectados contempla impasible, como los hijos son separados de sus padres, por motivos tan baladíes como se inventan y se argumentan.